Galope de dardos. Poesía 2023. Pertenece a la Colección Libélulas, de la Escuela de Escritura Creativa «Patricia Merizalde». Nuestra autora dedica este poemario a diáfanas pupilas entretejidas de flamas y témpanos. Cuenta con un proemio de Patricia Merizalde, distinguida poeta y narradora, editora, fundadora y directora de la Escuela de Escritura Creativa que lleva su nombre, del Movimiento Internacional Poético Feminista, «Vuelo de Mujer», quien lleva publicado 19 libros con una destacada participación en organizaciones y países.
Inicia con el poema de largo aliento ‘Tras el vitral agonizante’ XXVIII. A continuación los poemas: ‘Los sedientos pistilos de tu lengua’, «‘Rejas en el alma’, ‘Carta para Paula’, ‘Sombría impotencia’, De azulinos follajes’, ‘Carta para Irina’, ‘Furtivas estaciones’. Continúan: La desenmascarada urdimbre de los versos’, ‘Tus trizadas lagrimas blancas’ ‘Laberintos’, ‘Rabiosa tristeza’.
Adjunto ‘Galope de dardos’ dice que es casi una autobiografía que retrata como ha enfrentado las adversidades o dardos existenciales, le llaman Gacela, pues, se caracteriza por su agilidad para distanciarse del peligro, este poema es un canto a la resiliencia, a la capacidad de buscar en medio de la tormenta, una luz que pueda iluminar el camino hacia la sanación.
I
Lágrimas en desierto
bañaron mis pupilas
al mirar hecho trizas mi nido mi destino
mi atrio maternal se hizo un abismo
Desde el inicio del poema la imagen «Lágrimas en desierto”, nos presentan un escenario de soledad y desolación, simbolizan un dolor profundo e inhóspito, donde el nido y el destino, símbolos de seguridad y propósito, han sido hechos trizas. El «abismo» en el atrio maternal sugiere una pérdida de protección y amor, una ruptura en la raíz de su existencia.
II
Adolescencia
embebida en las dudas que nadie respondía
porque el horizonte con sus matices rotos
quería consolarme mas no podía
La adolescencia, etapa crítica per se, en la cual buscamos la libertad siendo independientes de las decisiones de nuestros padres y/o tutores, aceptarnos a sí mismas a la vez que nos integramos a la sociedad a través de grupos lo que consolida nuestra identidad, en el poema se traslucen las incertidumbres y dudas, en esos «matices rotos», llevan a un estado de confusión y búsqueda.
III
Llego la juventud gris e incierta
Como galope de dardos
sobre lomos ardientes
de la incertidumbre
arrastrando a su sombra
el batir de mis alas
En la juventud, descrita en la tercera sección, aparece como un «galope de dardos», una imagen que transmite velocidad, agresividad y agitación. La metáfora de los «lomos ardientes de la incertidumbre» y el «batir de mis alas» sugiere una lucha interna, un impulso de avanzar pese a la confusión y el miedo. La juventud, en su fase gris e incierta, se presenta como un torbellino que arrastra a la poeta en su proceso de auto-descubrimiento.
IV
Acaricie la luna que amaneció desnuda,
la vestí con pistilos sacados de mis sueños
la bordé con carmín de labios despintados
y el sol en su carrera se bebió mis delirios
La luna y el sol, símbolos de la inspiración y la realidad. La luna, vestida con pétalos y bordada con carmín, representa una belleza efímera y soñada, mientras que el sol que se bebe sus delirios indica cómo la realidad, implacable, consume la esperanza y los sueños. La imagen de estos elementos revela la tensión entre lo ideal y lo tangible.
V
Ni siquiera el raudal de mis lágrimas
llegaron a mojar el desértico asfalto
porque el reseco cauce por donde transitaban
los asumió a sorbos
La sequedad del desierto y la imposibilidad de llorar en el asfalto reseco reflejan un sentimiento de impotencia y resignación. La metáfora del cauce reseco donde las lágrimas no pueden fluir expresa cómo el sufrimiento queda atrapado, sin posibilidad de liberación. Los atajos brumosos y los caminos levantados aluden a obstáculos insalvables en la búsqueda de alivio, reforzando la sensación de pérdida y frustración.
VI
El caudal de mis penas de causas peregrinas
ha buscado un recodo por donde disiparlas
mas todos los atajos se levantaban brumosos
destajando el camino, impidiéndome el paso
VII
Y es que, en cada arista
donde existió un anhelo
se trizo el cristal se secó el arroyuelo
se desgajó el puente que debía cruzarlo
y descolgó mis ansias
VIII
Y el fúnebre cortejo de lunas desteñidas
me obligó a encargar
a un dogal discreto
se lleve mis pesares
Y cuando acariciaba mi desahucio de vida
el dogal compasivo se rompió en mil pedazos
En la octava parte, el «fúnebre cortejo de lunas desteñidas» simboliza la despedida de las ilusiones y la melancolía. La decisión de encargar a un «dogal discreto» que lleve sus pesares muestra un deseo de dejar atrás el dolor, aunque el acto se vea frustrado por la ruptura del mismo dogal, que se rompe en mil pedazos. Este momento simboliza la fragilidad de la esperanza y la dificultad de abandonar el sufrimiento.
IX
Y seguí mar adentro buscando los retazos
de mezclillas salobres de destino y de suerte
que cauterice mi alma
y mis sangrantes llagas
Finalmente, la poeta expresa su persistente búsqueda de sanación, buscando en el mar los fragmentos de su destino y suerte, en un intento de cauterizar su alma y curar sus heridas sangrantes. La metáfora del mar y los retazos salobres refleja una esperanza de redención y de reconstrucción personal, a pesar de la dureza del proceso.
El poema «Sombría impotencia» muestra la violencia que pudo percibir en su vida.
Adjunto enlaces donde puedes disfrutar algunos de estos poemas.
Galope de dardos, declamado por su autora en el programa virtual Miercoletras
https://youtube.com/clip/UgkxYootX8NoMDFqeuXvTCPf5_TVxzm_rml3?si=dhCQa9ibpCWh6lL5.
Los sedientos pistilos de tu lengua, poema de Olivia Paredes
https://youtube.com/clip/Ugkxl7oXT36LcSoRr2uaGZZcZiWFRCwJvZp9?si=PE6aRvaJqZjZKXQr.

