Mientras Estados Unidos y China, las dos principales potencias económicas mundiales, escalan la guerra arancelaria impulsada por el presidente Donald Trump, un sector podría verse fuertemente afectado: el farmacéutico. Cerca de 700 medicamentos aprobados para su uso en Washington, dependen de químicos producidos en Beijing. Andrea Bedoya, ingeniera biológica y magíster en Biotecnología, nos contó más.

