EDITORIAL /
Teclalibre Multimedios / Carlos Márquez /
La tan esperada decisión de la Suprema Corte de los Estados Unidos, invalidando la legitimidad de la política arancelaria ejecutada desde el retorno al poder del actual presidente, Donald Trump es, sin duda, una noticia de alcance sísmico para el orden económico mundial.
Se trata de un contundente revés legal para la administración estadounidense; un triunfo de la institucionalidad en su propio territorio y el punto de partida para el restablecimiento del derecho internacional y la cooperación, por encima de lo que bien podríamos llamar la Diplomacia de la Coacción.
Desde la óptica Cerepoética y el Cerebrismo, este fallo representa el derrumbe de un muro artificial. Los aranceles punitivos son, en esencia, diagramas de guerra económica que solo buscan asfixiar el fluir natural de la cooperación y el intercambio competitivo entre los pueblos.
En Teclalibre Multimedios entendemos que este dictamen trasciende las fronteras del derecho norteamericano para convertirse en un alivio necesario para la economía global.
Al declarar la ilegalidad de los aranceles impuestos de manera unilateral desde el inicio de la actual gestión, la Suprema Corte no solo ha corregido un exceso de poder, sino que ha asestado un golpe mortal a la referida diplomacia arancelaria.
Siempre hemos sostenido que el intercambio entre naciones debe basarse en la complementariedad y no en la asfixia.
Los aranceles, utilizados como armas de presión política, son anacronismos que solo logran encarecer la vida de los ciudadanos y levantar muros donde debería haber puentes de desarrollo.
Esta resolución de la máxima instancia judicial estadounidense es una victoria de la sensatez sobre la arbitrariedad del garrote económico y el reconocimiento de que la economía mundial debe consolidarse sobre un tejido interconectado que requiere inteligencia y diálogo, no imposiciones que fracturan la estabilidad de los mercados.
Los países que se vieron afectados por estas medidas —entre ellos los de nuestra región— hoy vislumbran el sendero donde la justicia, finalmente, prevalece sobre la fuerza.
Te invito a compartirlo.
@Carlos5Marquez /

