
Por Simeón Arredondo*
Las figuras de omisión constituyen uno de los recursos estéticos que más aportan a la construcción del misterio referido por Lorca. En el caso que nos ocupa, las encontramos en numerosas inspiraciones en forma de asíndeton.
“Yo en primera persona gramatical del singular / yo la evasión, la rueda, el estallido” (…). (MÁS LOCA QUE UNA CABRA. Rosa Silverio). Pienso, barajo, hago, no hago, me desespero, respiro, intento”. (GREÑAS. Karlina Veras Read). “Sueño el día en que sonrías triunfante, orgullosa; viva… grande”. (ÁFRICA. Roberto García).
El poeta Alejandro González Luna hace con marcada coherencia un uso recurrente del asíndeton. “Estela de ti, despojo de mí, / ruina de tanto”. (BREVE HISTORIA DEL POLVO). “No descansa el mar: va, viene”. (MECÁNICA DEL MAR -2-). “…esperamos un verso o un barco que nos lleve lejos; trazamos rumbos posibles, nos inventamos proezas”. (AULLIDO TERCERMUNDISTA-2-).
Otro giro lingüístico de gran valía estética es la aliteración, de la que hacen galas algunos de los antologados en Archipiélago Inverisímil. Veamos.
“Rueda el ruido, dando a los muros
con su frente. La tenue luz
de los túneles parpadea, amarillenta.
(…)
El ciego sigue las sendas sonoras”,
(…)
ENIGMA. Fausto A. Leonardo Henríquez
“Ya te toco y te me vas
pero mi sexo no sabe mentir”.
DEMASIADO CAFÉ. Nelson Ricart Guerrero.
“…y de una turba de tubos me responde…”
TINTE. José Sirís.
Tampoco falta el polisíndeton, figura de repetición clasificada entre las de dicción, de la que presentamos la siguiente muestra. En el primer caso combinado con aliteración, en el segundo con anáfora, y en ambos, con la casi omnipresente metáfora.
“Ni piedras en el alma ni nudos en el pecho”
(…)
FUIMOS PAPEL Y ARDIMOS (XXXIX)). Marielys Duluc
“…mi voz no entiende de cálculos matemáticos
ni de física cuántica, ni del big bang
Ni de todo aquello que no quepa en mi poética
Mi voz sólo habita en la locura
y en la locura estoy yo y está la nada”
(…)
MÁS LOCA QUE UNA CABRA. Rosa Silverio.
Bernardo Silfa Bor en su poema “Máscara de la imago XI” combina magistralmente metáfora, anáfora, personificación, paradoja, símil, aliteración, antítesis… Esta pieza poética, que además está poblada de participios bien seleccionados, constituye un verdadero derroche de figuras cuyo aporte a la obra podría calificarse de espectacular.
MÁSCARA DE LA IMAGO
XI
“Tus ojos
luz hablada por la lluvia
por el viento
por las manos
tu alma
luz que nos habla desde la mudez
o desde los cristales de lo irónico
o desde los días y el silencio
tú
mi primera voz silbada al oído
yo
tu último gesto urdido en la arena
como reiteración en calma
donde la luz de la luna todo lo habla
tus ojos
presencia eterna
los míos
olvido en el agua”.
Bernardo Silfa Bor
La apóstrofe también es recurrida en “Archipiélago inverosímil” como recurso literario que ornamenta el texto. Los poemas “Ámbar” y “Estalactita de silencio” de Mayobanex Pérez, e “Indio desnudo” de Fausto A. Leonardo Henríquez constituyen excelentes muestras de esta figura, que adquiere mayor esplendor al ser combinada con otros recursos, como el símil, la metáfora y la anáfora.
ÁMBAR
“Tú, que en la sombra amarilla que te sueña
olvidaste ser árbol
Tú, que desde la coagulada memoria de las edades
ambicionabas con savia bruta elaborar diamantes
Exudado caíste a la subterránea atmósfera
Gota a gota
Cual nube petrificada por el aliento de los muertos”
(…)
Mayobanex Pérez.
INDIO DESNUDO
A José Adán Castelar
“Hablas por la piel; miras, esquivo,
por la piel y te vistes de etnia
con la tersura de tus carnes.
Tu cuerpo proclama la pureza
del Edén, el rito danzario de los inocentes.
En ti yacen legiones aborígenes,
en tus cueros resucitan las tribus.
¿Qué bríos empuña el tronco?,
¿qué te embellece, Príncipe de los montes?
¿qué madre te dio por vestimenta la desnudez?”
(…)
Fausto A. Leonardo Henríquez
Como se ve, estamos frente a una edición que compila una buena muestra poética contemporánea que abarca autores procedentes de las diferentes regiones de la República Dominicana, y que actualmente esparcen sus creaciones por Europa y otros lugares dejando constancia de la calidad literaria procedente del terruño que vio nacer a Pedro Mir, a Manuel del Cabral, a Aida Cartagena Portalatín, a Franklin Mieses Burgos, y a tantos otros vates que estarían felices de ver multiplicados su esfuerzo por sembrar de versos el planeta.
“Archipiélago inverosímil” constituye también una muestra del buen uso de la función poética del lenguaje, y evidencia que los recursos lingüísticos son inagotables cuando de crear con arte se trata. Y que el arte no tiene fronteras en su andadura estética y decorosa.
Cada poema contenido en la antología es un rayo de luz que ilumina, y que a la vez resalta el espíritu creador de los hijos de Quisqueya. Cada poeta presente en el libro es un guerrero que usa estéticamente la palabra, no sólo para defender y cuidar el arte, sino también para multiplicarlo y difundirlo, lo que se evidencia a través de la diversidad temática de sus poemas tanto en versos como en prosas y de las diferentes particularidades fónicas que se utilizan desde el punto de vista de la retórica. La obra en su conjunto es un estallido de ingenio y belleza multiformes que deja una agradable sensación en el paladar del lector.
*Poeta y escritor dominicano residente en España
simeonarredondo@gmail.com

