Dr. Guaroa Ubiñas Renville*
El ejercicio de la Medicina está relacionado a la supervivencia del individuo de una parte de la especie, de ahí que su fidelidad a estos enunciados, así como su ejercicio, sorprendente-mente conlleva una responsabilidad que debe tenerse como incompatible con la flojedad, la negligencia, etc., con la idea de compararlo con los aspectos empíricos de la creación, que es mucho decir.
Que lo coloca en el esfuerzo de la supervivencia del ser por des-armonías con la naturaleza.
Debe acoplarse a las posibilidades que podía tener la armonización con la naturaleza en su favor.
No se ha escrito, sin embargo, o al menos llegado a nuestro medio un manual ETHICO con que se instruya a los estudiantes del oficio sobre el particular, pero ha de comprenderse que en los primeros tiempos debieron ser reconocidos como tales, los conmovidos por el padecimiento del otro, de las tribus, que por demás tuvieron la disposición de la solidaridad, la entereza y el valor de practicar una actividad que resultaba tan peligrosa.
De hecho, es posible que las madres o los padres y agregados, sirvieran dadas las situaciones sociales, de garante y tal vez oficiante de ayudar a sus crías o allegados un problema cuando se enfermaban.
Según la versión española de Ramón Pané, los curadores Taínos, los Behiques, eran amenazados y hasta asesinados cuando no lograban éxito en sus curas y como creerles sabedores de la sensibilidad del imperio español en su afán de esconder sus fechorías ahora más que nunca, queriendo adornar su poder con un Catolicismo Bueno, cuando todos sabemos hoy, de sus largas, prolongadas y diversas guerras y actos de violencia en la misma Europa, por el establecimiento de las narrativas de compararse unos con otros países imperiales, europeos, y mostrarse cada uno más humano o menos inhumano que el otro.
De manera que, al margen de las relaciones de las sociedades y los pacientes los curadores. O tal vez en ver al otro como parte del yo, tener una cultura nosótrica como los TOJOLAVARES de Chiapas, más que sobrevivido inspirados en la solidaridad como la conocemos hoy.
Los cuales establecerían formas extremadamente diversas y hasta absurdas dado el poco desarrollo del conocimiento científico sobre el cuerpo humano principalmente y a su fisiología. Su concordancia con el del hábitat refrenada o tal vez estimulada también por los empirismos y dogmas que obedecían a las urgencias existenciales y de poder.
Siendo los dogmas y creencias religiosas aglutina-doras, las más funestas.
El médico debe, sometido a un espacio de consenso importante en asuntos de vida o muerte, dolor en los otros, manejar la necesidad de lograr un nivel aceptable de confianza, lo cual es muy delicado en cuanto a lo sutil, siendo en estas circunstancias además de la palabra, y su lenguaje corporal gestual, el cual podría resultar el más efectivo, y comprendido, por ser en demasía el más escrutado por el enfermo y sus gentes.
Debe entender en que sistema se encuentra y defender su conducta de solidaridad y humanización que son sus principios y su propia dignidad y que cuando permite que la ideología individualista domine sus actividades y él sea visto como un camino hacia pretensiones en el juego del capital, no estará siendo un médico, sino una tuerca en el engranaje social de una maquina condenada al fracaso porque la evaluación de la sociedad lo identificara en sus actitudes.
Pero hoy queremos decir que el oficio del médico tiene necesariamente que seguir enlazado al espíritu de solidaridad y entrega, que lo ha caracterizado desde sus orígenes.
A la urgencia del otro, el enfermo, y su núcleo existencial deben contar con todas las posibilidades que la ciencia actual ha desarrollado, para salvar vidas y aplacar la incertidumbre y el dolor que lo rodea.
NO podemos ser ajeno a ello.
Es de tomar en cuenta el conjunto y las esencias de las sociedades y los gobiernos.
Pero el médico aun en las peores condiciones debe perseverar en estos principios, considerarse y ser consecuentes, leales con su condición filosófica.
El sistema de un sinnúmero de países permeados por la ideología capitalista centrada en el individualismo. El capital. Actúa como un enemigo de esta mística originaria.
Algunos hasta ciudadanos entregados a nuestro pueblo, han muerto en el umbral de la asistencia de urgencia por las absurdas burocracias de un papeleo que necesita, hasta forzar al personal médico a negar sus servicios. Qué somos entonces.
Jamás pueden cambiar nuestras conductas con leyes que equiparen la vida con una redistribución económica.
Imposible.
Si eso puede existir es que los médicos, no lo son, o que se les está negando cumplir su misión.
Y podemos considerar que en los Estados en que eso se puede producir, estos son los culpables de dichas muertes. Y no deben quedar impunes.
Sabemos de quienes estudian Medicina no solo con la idea de servir, sino de enriquecerse. Que algunos son incapaces de socializar. Debieron tomar otro camino.
Además de los cirujanos Plásticos que se concentran solamente a los aspectos estéticos y desconocen prácticamente los maravillosos aspectos reconstructivos solamente porque saben que la primera es más lucrativa que la otra. Aun cuando tienen ambas las mismas exigencias, técnicamente hablando. Y mejorar la estética en oportunidades puede resultar muy satisfactoria hasta anímica-mente para los o las que la solicitan.
Aunque entonces deben extremarse las medidas de evitar riesgos. Sabedores de que en oportunidades no existen la posibilidad de evitarlos un 100%. De la inmersión en la existencia del médico en esta sociedad llena de prejuicios se nos puede colocar en negar la solidaridad para todo el que necesite del médico moderno; lo cual debemos evitar porque Modernidad no es deshumanización. Humanos y merecedores humildemente seremos siempre.
MEDICO SIN ENTREGA Y APEGO HUMANO NO ES MEDICO.
Esta es una batalla individual y social. No de las salas hospitalarias, ni en sus consultorios o el sagrado quirófano, es una batalla que debemos librar con una fuerza venida de adentro. De nuestras convicciones y conciencia.
OH, MEDICO HOMBRE O MUJER, GENTE SENCILLA, ACASO TE HAS DEJADO CONFUNDIR POR UNA FALSA LÓGICA AL APRECIAR LA MAGNITUD DE TU TAREA QUE TANTO SE APROXIMA A LA TAREA DE LA EVOLUCIÓN O DE LOS DIOSES Y HAS SENTIDO ORGULLO Y MAGNIFICENCIA Y HASTA SENTIMIENTOS DE SUPERIORIDAD.
ACASO AL SENTIR EN TI MISMO LA FRAGILIDAD DE TUS PACIENTES Y LA CERTIDUMBRE DE TU PROPIA MUERTE, NO TE HAS TRANSFORMADO EN UN HUMILDE SERVIDOR. PROFUNDAMENTE HUMILDE.
LE PREGUNTARE AL TIEMPO. HAS SIDO DE LOS PRIMEROS Y DE LOS SEGUNDOS TALVEZ EN DISTINTOS MOMENTOS O EN LOS MISMOS.
PARECE COMPLEJA PERO ES LA MISMA DEL HOMBRE Y LA MUJER COMÚN QUE CREAN VIDAS Y NO PUEDEN IMPEDIR LLEGAR A SU FINAL. COMO LOS DEMÁS HIJOS DE LA NATURALEZA CON LOS CUALES DE DISTINTAS ESPECIES LO COMPARTIMOS TODO.
*Médico comprometido y apasionado de su carrera profesional, ha descollado como cirujano plástico y reconstructivo, ocupando puestos directivos en centros hospitalarios de la República Dominicana.
Juan Guaroa Enrique Ubiñas Renville: Médico, escritor, artista plástico

