El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se prepara para una visita el próximo viernes a Texas tras las inundaciones que dejan al menos 91 personas muertas, mientras se enfrenta a cuestionamientos. Algunos funcionarios texanos criticaron al Servicio Meteorológico Nacional, afirmando que los pronósticos subestimaron las precipitaciones, mientras otros señalan que no fueron emitidos a tiempo, por lo que subrayan poca fiabilidad de las previsiones de los servicios meteorológicos, uno de los objetivos de los recortes presupuestarios masivos decididos por el Gobierno.
Inundaciones en Texas: ¿los recortes de Trump a las agencias federales agravaron la crisis?
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