La central nuclear de Paks en Hungría seguirá operando a capacidad reducida durante unos días, pero se espera su inminente cierre para esta semana, por el descenso en el caudal del río cuyas aguas funcionan como refrigerante. La sequía afecta también a la principal hidroeléctrica de Serbia, a otra planta nuclear en Rumania y al tránsito fluvial en Bulgaria. Además, Alemania se encuentra en alerta por los mínimos históricos del Rin y Eslovaquia y Chequia arrojan récords negativos en sus estaciones hidrológicas.
La sequía desafía a Europa del Este: gobiernos se anticipan a una crisis energética por bajos niveles del Danubio
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