Redaccion Teclalibre
-Leonel habla en francés (y con diplomacia afilada): Haití, un polvorín al lado de casa-
Redaccion Teclalibre. Santo Domingo.– Con su ya conocido don de lenguas y su inconfundible tono de académico ilustrado, el ex presidente Leonel Fernández volvió a marcar territorio —esta vez, en francés— al referirse a la crisis haitiana, calificando al vecino país como rehén de grandes criminales que, según sus palabras, han sustituido a un gobierno legítimamente constituido.
En una entrevista concedida al medio cultural Haïti Inter, el exmandatario no dudó en trazar el antes y el después: “El problema con Haití comienza tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse. Actualmente, no hay un poder institucionalizado, sino grandes criminales que han tomado el control de la sociedad haitiana. Y eso representa un peligro para la República Dominicana”, dijo, en un francés tan fluido como inquietante.
El video circula ampliamente en redes sociales, más por lo que dice que por el idioma en que lo dice. Y es que Fernández, sin citar nombres, dejó claro que la frontera está bajo vigilancia reforzada debido a la descomposición del Estado haitiano, aunque matizó que las relaciones bilaterales siguen su curso, “salvo por lo que ocurre con estos grandes criminales que han sustituido al gobierno formalmente elegido por el pueblo”.
Consultado sobre las denuncias de violaciones a los derechos humanos en las deportaciones de ciudadanos haitianos, Fernández hizo equilibrio diplomático: “Deben respetarse los derechos humanos y la dignidad de las personas en todo momento y en todos los casos”. Pero sin perder de vista la carta de soberanía nacional, recordó que “el derecho de deportar a una persona en situación irregular es un derecho soberano de todos los países del mundo”.
Leonel, como buen maestro de la geopolítica caribeña, lanza advertencias en francés, reafirma principios en español y asoma con cuidado un discurso de frontera cerrada pero diplomacia abierta. Mientras tanto, el fuego sigue ardiendo al otro lado del muro, y el peligro —más que lingüístico— sigue siendo real, tangible, y cada vez más desbordado.
rodriguezsluism9@gmail.com

