-Giro de timón en el City Hall: Mamdani desmonta el legado de Adams respecto a Israel-
El recién estrenado alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha comenzado su mandato con una maniobra de calado político que marca una ruptura total con la administración de su predecesor, Eric Adams. En una de sus primeras acciones oficiales, Mamdani ha revocado un paquete de órdenes ejecutivas emitidas por Adams desde que este fuera imputado por corrupción, devolviendo a la ciudad un marco normativo que permite el activismo económico frente al conflicto en Gaza.
Las claves de la revocación La decisión de Mamdani no es solo administrativa, sino profundamente simbólica. Entre las medidas anuladas destacan:
Fin al veto del boicot: Se elimina la prohibición que impedía a las empresas vinculadas a la ciudad realizar cualquier tipo de desinversión o boicot a Israel como protesta por la guerra en Gaza.
Redefinición del discurso: Ha derogado la orden que equiparaba legalmente la crítica al Estado de Israel con el antisemitismo, una medida que Adams impulsó en sus últimos meses de gestión.
Equilibrio institucional: A pesar de este giro, Mamdani ha decidido mantener operativa la Oficina para Combatir el Antisemitismo, subrayando que su compromiso es proteger a la comunidad judía neoyorquina sin que ello implique blindar las políticas exteriores de un tercer país.
«No se trata solo de proteger a los judíos neoyorquinos, sino de celebrarlos y apreciarlos», afirmó Mamdani, buscando calmar las aguas ante las acusaciones de sus detractores.
El análisis de TeclaLibre: ¿Justicia o revancha política? La llegada de Mamdani al poder ocurre tras un periodo de extrema turbulencia institucional. Para entender este movimiento, es necesario observar el rastro de migas de pan dejado por Eric Adams.
El estigma de la corrupción Adams fue imputado en septiembre de 2024. Aunque los cargos fueron desestimados en abril de 2025, el proceso quedó manchado por la sombra de la «recusación con prejuicio». El juez instructor sugirió posibles injerencias de la Administración Trump, aliada ideológica de Adams. Mamdani utiliza este argumento de «falta de legitimidad» para limpiar el tablero de órdenes ejecutivas que Adams firmó bajo el asedio judicial.
Un conflicto que cruza el Atlántico La reacción no se ha hecho esperar. El Ministerio de Exteriores de Israel ha emitido un comunicado inusualmente duro contra un alcalde local, acusando a Mamdani de «echar gasolina antisemita al fuego». Esta confrontación directa eleva a Mamdani a una figura de relevancia internacional, pero también lo coloca en la diana de los sectores más conservadores de la política estadounidense.
El nuevo alcalde ha navegado una campaña trufada de ataques personales y vínculos infundados con Hamás. Al mantener la oficina contra el antisemitismo, intenta enviar un mensaje de neutralidad cívica: diferenciar el odio religioso (antisemitismo) del disenso político (crítica a Israel). Sin embargo, en el ecosistema hiperpolarizado de Nueva York, este matiz corre el riesgo de ser ignorado por ambos bandos.
Lo que estamos viendo es el desmantelamiento de una «alcaldía de trinchera» (la de Adams) para dar paso a una gestión que busca recuperar la libertad de acción política de la ciudad, aun a riesgo de incendiar sus relaciones exteriores.
-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-
rodriguezsluism9@gmail.com https://teclalibremultimedios.com/category/portada

