Celebramos su octava década de vida, una vida fértil, de un Maestro consagrado a la enseñanza, al conocimiento y al bien vivir. FELICIDADES!!
Manuel Matos Moquete es un prolífico escritor dominicano, nativo de Tamayo, provincia Bahoruco, comunidad que dista 170 kilómetros de la ciudad capital de la República Dominicana.
Sus apellidos resuenan en nuestros oídos, él y su hermano Plinio, considerado como ‘incapturable por la imaginación popular’ fueron presos en tiempos de los doce años de Balaguer (1966-1978).
Es probable que sobrevivieran por circunstancias muy particulares, su padre don Fabián Matos de la Paz, era “un prominente y reconocido balaguerista amigo y compadre y gozaba de gran aprecio” a Plinio lo mantuvo oculto un buen tiempo en casa del legislador reformista Juan Esteban Olivero Feliz, quien era su cuñado.
Manuel Matos Moquete escribe su primer cuento y libro de poemas estando preso a principios de los años setenta. Exiliado en París, allí enrrumba su vida por el camino del trabajo, del estudio, del conocimiento de la lengua y llega a ser un escritor renombrado con más de treinta títulos, de una variedad de generos literarios como son la poesia, el ensayo, la novela, antologia, analisis de discurso y una infinidad de textos politicos, academicos y sociales le hicieron merecedor del más alto galardón que se otorga en la República Dominicana a los que se dedican a las letras: el Premio Nacional de Literatura 2019.
El Dr. Manuel Matos Moquete es un ejemplo de resiliencia, de adaptación a las circunstancias que la vida le presentó, se ‘integró útilmente a la sociedad francesa, sin sentirse víctima de la marginación y la discriminación’.
Añora la universidad y las Bibliotecas Sainte Geneviève en la plaza del Panteón, y la Biblioteca de la Sorbona donde mayormente realizaba sus tareas en el horario vespertino cuando el trabajo se lo permitía…» MMM.
Vamos a leer a Manuel Matos Moquete, cantera de conocimiento, un hombre humilde, un verdadero Maestro.
«Entonces llevaba yo encima tres roles: el refugiado político, el estudiante y el obrero; motivos de qué llenar una trilogía de relatos a la manera del escritor de La Comuna de París, Jules Vallés, en su trilogía de novelas: El niño, El bachiller y El insurrecto.
En el París mío, yo alternaba el estudio con el trabajo. Cumplía cotidianamente una jornada de ocho horas en un horario nocturno que se extendía de diez de la noche a las seis de la mañana. Laboraba en el área de despacho del periódico France Soir, junto a bravos y solidarios obreros del sindicato de la prensa de la Central General de Trabajadores, CGT.
El tiempo regular dedicado a los estudios era de tres de la tarde a las nueve de la noche. Automáticamente, de la universidad o la biblioteca me dirigía al lugar de trabajo, donde a las diez empezaba mi nueva labor, cambiando el rol de estudiante a obrero.
Era una febril y entusiasta faena, a pesar del gélido ambiente nocturno. Armados de cordeles y cuchillas en las manos, los instrumentos de trabajo, esperábamos los periódicos calientitos a la salida de la imprenta.
Nos arremolinábamos en la estera eléctrica rodante para atraparlos. Y, aun encima del gusano metálico, con la rapidez de un rayo los tomábamos, los enrollábamos, los amarrábamos, les pegábamos las etiquetas con las direcciones y los colocábamos en bolsas, dejándolos listos para la siguiente fase de distribución por el equipo de transporte que detrás de nosotros esperaba presto en los camiones para diseminarlos en toda la geografía de Francia.
Exhausto, terminaba la faena a las seis de la mañana. Tomaba el metro y atravesaba todo París de norte a sur durante una hora; llegaba a mi casa y dormía hasta las dos de la tarde.
Inmediatamente después me iba, según la asignación de tareas, a la universidad o a la biblioteca, habitualmente la Biblioteca Sainte Geneviève en la plaza del Panteón, a veces la Biblioteca de la Sorbona, hasta las nueve de la noche. Y, de ahí, automáticamente, me dirigía al lugar de trabajo, donde a las diez empezaba mi nueva labor, cambiando el rol de estudiante a obrero.
Así, la misma rutina esos años. En ese régimen cursé la maestría y el doctorado… agradecido de ese trabajo que me permitió estudiar y mantenerme en Francia.
No hablo solo de la parte económica. La parte social era igualmente importante. Pude integrarme útilmente a la sociedad francesa, sin sentirme víctima de la marginación y la discriminación».
El Dr. Manuel Matos Moquete es Profesor, escritor, investigador. Escritor-Docente-Investigador. Doctor en Literatura, Universidad París VIII, París, 1982. Especialidad: análisis del texto literario: poética, temática, fantasmática. Orientación científica: Translingüística y Análisis del Discurso. Miembro de Número de la Academia de Ciencias de República Dominicana, 1992. Miembro de Número de la Academia Dominicana de la Lengua, 2000. Premio Nacional de Literatura 2019.
Algunas de sus obras son las siguientes:
Abismos
La Cultura de la lengua
En la espiral de los tiempos
Las teorías literarias en América Hispánica
El lenguaje del progreso en los discursos de Leonel Fernández
Propuestas, Valores e ideologías en el discurso político dominicano
En el Atascadero
Dile adiós a la época
Los amantes de abril
La avalancha
Larga vida
El discurso teórico en la literatura en América hispana
Cien años de la enseñanza del español en República Dominicana
Ha sido merecedor de importantísimos premios y reconocimientos.
“Se busca vivo o muerto”…Ellos sabían que para detener a Plinio lo tendrían que matar
«época de acechanzas, muertes, apresamientos, torturas y desapariciones durante el periodo de los primeros 12 años del régimen de Joaquín Balaguer»

