Por: Agustín Torres Santiago /
Se aproxima el fin del año y con él la navidad, de verdad que me preocupa, que en tan buena ocasión, se entre en contradicción en tan célebre ocasión
Se dice que un veinticuatro, allá por tiempos de antaño, una luz se vio en el cielo anunciando una llegada y en actitud agnegadas de Oriente llegaron Reyes
Ellos si que sorprendidos por el rey que había llegado, anunciaba su legado, desde el centro de un pesebre, con bueyes cabras y asnos que hasta allí se habían postrado
Relumbraba la belleza desde aquel mensaje enviado, pero ese que había llegado, a sembrar contradicción, el rey reaccionó indignado, su palacio había preparado, convencido y aferrado, que aquello era su legado
La bondad aunque nació pobre, si que puede ser riqueza, esta goza de franqueza y resiste tentación, si la asume no hay traición, porque nunca tiene precio
Siempre es buena la ocasión para llamar la atención, no es cierto que el embriagado de equivocada emoción, resuelve su situación que lo empuja hasta el abismo, repite siempre lo mismo y termina derrotado
Dicen diciembre llega junto con bebiembre, pero eso en mí no funciona, la vida no es una broma y la debemos apreciar, es tiempo de meditar más allá de las costumbres, hagamos lo que nos incumbe para que que con Jesús cambiemos

