Tiendas chinas en la mira: ¿fiscalización o geopolítica encubierta?
El “ordenamiento” de comercios chinos en República Dominicana abre un debate que va más allá de los permisos y los impuestos: ¿competencia leal o guerra comercial disfrazada?
Santo Domingo.– Cierres, operativos, multas y auditorías. En los últimos meses, las autoridades dominicanas han lanzado una ofensiva contra las tiendas de capital chino que se multiplican en la avenida Duarte y otros puntos del país. Aduanas, DGII, Ministerio de Trabajo y hasta Vivienda han entrado en acción. Lo que para unos es “regularización”, para otros huele a “cacería” con trasfondo geopolítico.
Lo que se ha hecho hasta ahora es que Aduanas ha realizado 195 fiscalizaciones en cinco años con más de RD$9,600 millones en impuestos, multas y sanciones recuperados. El 92% de las tiendas auditadas presentaron subvaluación.
La Dirección General de Impuestos Internos, DGII, tiene auditorías en curso para comercios de origen asiático en el Gran Santo Domingo. El Ministerio de Trabajo tiene 13 tiendas cerradas en la Av. Duarte por 207 infracciones laborales y 123 violaciones a normas de seguridad.
ProConsumidor ha retirado más de tres millones de productos del mercado en 2025, muchos en retail de bajo costo. También se han realizado cierres por falta de permisos de parqueo, licencias y aforos.
Beneficiados: el fisco, que recauda; los comercios dominicanos formales, que reclaman “piso parejo”.
Perjudicados: consumidores populares, que podrían enfrentar precios más altos; trabajadores de esas tiendas, atrapados entre malas prácticas laborales y cierres que amenazan sus empleos.
La comunidad china responde
Voceros como Rosa NG denuncian que los operativos parecen un “show mediático” y acusan a las autoridades de discriminación. Reclaman distinguir entre negocios ilegales y los que cumplen la ley.
¿Quién mueve los hilos?
La fiscalización tiene varias manos: DGA y DGII por los impuestos, ProConsumidor por la calidad, Ministerio de Trabajo por derechos laborales, y Vivienda/ayuntamientos por permisos. En casos graves, todo pasa al Ministerio Público.
El factor EE.UU.–China
En medio de la guerra comercial de Washington con Pekín, cualquier movimiento local huele a geopolítica. Aunque no hay pruebas de presión directa desde EE.UU., el clima internacional endurece la lupa sobre el comercio chino en el Caribe. Para Santo Domingo, el reto es no convertirse en peón: aplicar la ley sin parecer proxy.
Luis Rodriguez Salcedo, para TeclaLibre-
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