La Trama Epstein y Fuego Cruzado Político en EE. UU. 🇺🇸
La reciente filtración de correos electrónicos de Jeffrey Epstein ha desatado una nueva y virulenta batalla política en Estados Unidos, con el presidente Donald Trump pidiendo al Departamento de Justicia que investigue los vínculos del fallecido pederasta con figuras demócratas, especialmente el expresidente Bill Clinton, Larry Summers y Reid Hoffman. La Casa Blanca tacha las revelaciones sobre Trump de «cacería de brujas» y «engaño» orquestado por sus oponentes para desviar la atención.
Los correos, difundidos por la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes, han reavivado las dudas sobre la relación entre Trump y Epstein, a pesar de que el actual mandatario ha intentado desvincularse del financiero desde hace años.
Uno de los mensajes, atribuido a Epstein, sugiere que Trump «sabía de las chicas» y que había pasado «horas» con una víctima (que la Casa Blanca identificó como Virginia Giuffre) en la casa de Epstein. En otro correo, Epstein se refiere a Trump como un «perro que no ha ladrado» en el escándalo.
Esta narrativa choca con las declaraciones previas de Trump, quien afirmó que no había hablado con Epstein en años y que no tenía idea de sus actividades delictivas antes de su condena en 2008. De hecho, en 2002, Trump había elogiado a Epstein, describiéndolo como un «tipo estupendo» al que «le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y muchas de ellas son del lado más joven».
La respuesta de la Casa Blanca ha sido doble: negar las implicaciones calificándolas de «estafa rusa» y «engaño» para dañar su imagen, y pasar al ataque exigiendo una investigación sobre los presuntos vínculos de demócratas prominentes, como Bill Clinton, y otras figuras como el exsecretario del Tesoro Larry Summers y el empresario Reid Hoffman, además de instituciones como JP Morgan Chase.
El movimiento de Trump de pedir investigar a Bill Clinton y otros demócratas no es solo una defensa, sino una táctica política agresiva para cambiar el foco de atención, en línea con la tradicional retórica de la «cacería de brujas» que ha empleado ante otras acusaciones.
Trump sostiene que Epstein, a quien acusa de ser demócrata, pasó gran parte de su vida con Clinton y otras figuras de ese partido, incluso en su infame isla. Por lo tanto, argumenta que si hay vínculos que investigar, son los de los demócratas, y no debe «perder el tiempo con Trump» mientras tiene un país que gobernar.
Estas revelaciones surgen en un momento de alta tensión política, con Trump enfrentando múltiples frentes legales y un inminente ciclo electoral. Al enmarcar el caso Epstein como un «bulo» demócrata, el presidente busca movilizar a su base y deslegitimar las investigaciones en su contra.
La publicación de correos también afectó a figuras como la abogada principal de Goldman Sachs, Kathryn Ruemmler, quien fue asesora legal en la Casa Blanca de Obama y que intercambió comentarios con Epstein sobre Trump y otros.
La controversia de los correos de Epstein se ha transformado rápidamente en un espectáculo hiperpartidista. En lugar de centrarse en la posible implicación en los crímenes de Epstein, la discusión se ha desviado hacia quién es el más cercano al pederasta, en un intento de neutralizar el daño reputacional del oponente.
La clave del escándalo, y lo que debería ser el foco de cualquier análisis, es la red de contactos que el financiero pudo construir. Si bien los correos no implican directamente a los mencionados en los presuntos crímenes sexuales, sí confirman la proximidad y el intercambio de opiniones entre Epstein y figuras del más alto nivel político y corporativo.
Trump, al exigir una investigación sobre Clinton, está utilizando la misma herramienta que se usa contra él: la transparencia forzada de los vínculos con Epstein. Sin embargo, esta estrategia corre el riesgo de ser un arma de doble filo, ya que las investigaciones podrían desvelar detalles incómodos tanto para demócratas como para republicanos, intensificando el circo mediático y desviando la atención de los problemas fundamentales de la nación.
-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-
rodriguezsluism9@gmail.com https://teclalibremultimedios.com/category/portada

