“Mehdi, no estás solo”. Pancartas. Carteles con tipografía de cómic. Bocas amordazadas… Sin apenas despliegue policial, una inusual protesta de más de un centenar de jóvenes cobró forma al mediodía del miércoles ante el Tribunal de Primera Instancia de Ain Sebaa, en Casablanca. El rapero marroquí Mehdi Lyoubi, de 34 años, encarcelado tras impedirle la policía viajar a Francia, donde vive, iba a ser juzgado por “ultraje a una institución constitucional” bajo la acusación, no confirmada legalmente, de haber injuriado a la figura del rey en sus canciones. Mehdi Black Wind, como es más conocido por su nombre artístico, es un cantante de rap, música urbana que resuena como banda sonora permanente en la vida cotidiana de millones de jóvenes del Magreb.
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