Los ataques con misiles y drones en Rusia y Ucrania traspasan las líneas del frente y provocan un número cada vez mayor de víctimas civiles en ambos países. En 48 horas, al menos 31 personas han muerto —nueve de ellas solo este martes—, pero los dos bandos niegan que los ciudadanos de a pie sean un blanco intencional.
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