InicioCHINALOS ÁNGELES Y SAN DIEGO: ¿ES EL PRECIO A PAGAR?

LOS ÁNGELES Y SAN DIEGO: ¿ES EL PRECIO A PAGAR?

-

Ah, el clasico show de Trump: un mitin en Nebraska, gasolina por las nubes por la guerra con Irán, y de pronto suelta que “pueden destruir una ciudad… que destruyan Los Ángeles, que destruyan San Diego. Es un precio muy pequeño a pagar”. La multitud aplaude. Newsom se pone rojo, Bass grita “amenazas”, la Casa Blanca sale a decir que “no, no, lo que quiso decir es todo lo contrario”, y el circo continúa. Estilo TeclaLibre: con la sospecha bien afilada y la picardía que no perdona a nadie.

Lo que realmente se dijo (y cómo se retuerce)

En Grand Island, Nebraska, el 5 de octubre de 2026, Trump defiende la guerra (lanzada a principios de año junto a Israel para “impedir que Irán tenga la bomba”) y los precios altos de la gasolina: “Es un precio pequeño a pagar por mantener al mundo seguro… Pueden tomar una ciudad. Que tomen Los Ángeles, que tomen San Diego”. El contexto inmediato es el contraste entre el “dolor artificial” de la economía y el “horror real” de una Irán nuclear. La Casa Blanca (Steven Cheung y la cuenta Rapid Response) insiste: estaba diciendo que sin la guerra esas ciudades habrían estado amenazadas; ahora Irán no tiene nuclear, ni marina, ni fuerza aérea ni plata.

El problema no es solo el “qué quiso decir”. Es el cómo lo dijo: con esa entonación de “déjales, qué más da”, eligiendo precisamente dos ciudades azules y criticadas por él durante años, en un estado rojo que le aplaude cualquier cosa. San Diego es base naval clave del Pacífico; Los Ángeles tiene infraestructura militar y aeroespacial. Mencionarlas como “precio pequeño” no es neutral. Es un guiño a la base: “esas ciudades demócratas… bueno, si pasa, pasa”. Y el público coreó. Eso no se limpia con un tuit de “buffoons”.

Las reacciones: teatro en dos actos

  • Newsom: “Después de mandar la Guardia Nacional y los Marines a ocupar California, ahora dice que los enemigos extranjeros deben ‘tomar’ Los Ángeles y San Diego. Está desquiciado y peligroso”. Hasta ordenó al centro de evaluación de amenazas del estado que monitoree por si algún actor extranjero lo toma como invitación. Clásico Newsom: convierte el desliz en combustible para su propio perfil 2028.
  • Bass y Gloria: “No somos daño colateral”, “no alienten ataques contra vidas estadounidenses”. Correcto en el fondo, pero también parte del ritual californiano de indignación selectiva.
  • Algunos republicanos locales (como el candidato Jim Desmond) se desmarcaron: “ninguna ciudad americana es expendable”. Señal de que el comentario fue tan crudo que hasta dentro del partido incomoda.

¿Fue un desliz de un hombre que habla como si improvisara un reality? Posible. Trump lleva décadas mezclando bravuconadas con hiperboles. Pero eligió exactamente las dos ciudades que más odia simbólicamente, en medio de una guerra impopular que le está costando en las midterms de noviembre. ¿Casualidad? La picardía dice: no. Es una forma barata de decir “yo protejo a la América real; ustedes, los de la costa, ya verán”. El mismo hombre que manda tropas a California por inmigración o desórdenes ahora las pone hipotéticamente en la lista de “precios aceptables”.

Por el otro lado: la indignación demócrata es selectiva y oportunista. ¿Dónde estaba el mismo nivel de gritos cuando se hablaba de bases americanas en Oriente Medio como objetivos legítimos? Y la Casa Blanca haciendo malabares semánticos (“no dijo que dejen, dijo que evitaría que puedan”) es el clásico damage control de quien sabe que el audio suena mal. Mientras tanto, Irán sigue siendo el villano cómodo, la guerra “casi terminada” (según Trump) y los precios de la gasolina siguen ahí, jodiendo al votante medio que no vive ni en Nebraska ni en Beverly Hills.

En resumen: un presidente que habla de ciudades americanas como moneda de cambio en un mitin, una oposición que se rasga las vestiduras con un ojo en 2028, y una Casa Blanca que intenta convertir un “que los tomen” en “yo los salvé”. El precio pequeño, al final, lo pagan siempre los mismos: la credibilidad, la coherencia y el ciudadano que solo quiere que la gasolina no le mate el bolsillo mientras los grandes juegan al “quién tiene el dedo más gatillo”. Bienvenidos al teatro permanente.

rodriguezsluism9@gmail.com   https://teclalibremultimedios.com/category/portada/

Related articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
3,912SeguidoresSeguir
22,900SuscriptoresSuscribirte

Latest posts