Rosa Santos es nativa de Jarabacoa, municipio enclavado en el centro de la cordillera central de la ciudad de La Vega, es uno de los lugares más atractivos para los que prefieren el silencio, disfrutar de la naturaleza, por sus condiciones climáticas, sus ríos y paisajes verdes poblados de bosques de pino, su nombre significa “lugar de aguas» quizás, de ahí deriva el profundo amor de nuestra poeta, enamorada de la vida, del verde, del arte, a la vez que escogió la carrera de arquitectura que tiene que ver con la belleza, el bienestar que propician las edificaciones que permite el disfrute de la vida a plenitud.
Rosa desnuda es el título de su primer poemario, en el cual desnuda su alma cual manantial de ternura, de miradas, imágenes que reflejan su gran amor a la naturaleza, a las flores, cuenta con prólogos de los poetas y críticos literarios Racso Morejon y Leibi Ng, subdividido en varias partes, inicia con veintiséis poemas dedicados a El Cuerpo, veintiocho al Paisaje humano; Masticar el silencio con veintisiete y concluye con diez, dedicados a las Huellas de José.
Rosa se descubre como una «mujer de piel y soles/ de mordiscos, susurros/ amaneceres y noches…»; en el poema ‘Imperativo’ el yo poético es sugerente, anhelante, reclama, busca el otro que plenifica, que enamora, que ahuyenta el tedio y quita los atavíos que nos impiden llegar al cielo.
En «Perdida» se siente enamorada » Sabes a miel, / a menta/ a fruta fresca. // Como la savia/ me fecundas. // Como agua limpia/ me sacias de ternura».
«Un hombre» describe con lujo de detalles las cualidades del hombre anhelado que esté libre de prejuicios, audaz, «que me despierte en plena madrugada,/ para ver las estrellas, que estalle como llamarada/ bailando y tocando una guitarra inexistente.// … que transforme la noche / en aventura de duendes/ que pueda ser cangrejo, / caracol, oruga o ser humano.»
El amor y el desamor están presentes en sus versos; al igual que un árbol que requiere cuidados de amor, cariño y ternura, cada cierto tiempo, para que no perezca, el amor muere por falta del diálogo enriquecedor de las almas; el poema «Réquiem» nos muestra las causas que llevaron a sepultar ese amor:
«Te amaba/ inventaba excusas para ti./ Conocía hasta tu ultimo gesto, / tantas veces esperé tu palabra/ y solo encontré silencio. / Con el reflujo de la marea/ llegaron peces muertos.// Tu voz se apagó/ en un camino/ de amores desgastados/ dolores y desencuentros.// Lo lamento, ya es tarde/ todo lo que espere de ti/ se desgastó en el tiempo. / Hoy enciendo un cirio/ por el amor que ha muerto.»
En Paisaje Humano nos encontramos con «Locas callejeras» , con su lirismo procura que las mujeres asumamos el derecho a la libertad, al disfrute de los espacios abiertos, con «Su cabeza llena de pájaros / de semillas y frutos de colores… Ríen delirantes…como aves libres/ sobrevuelan sin pudor / el firmamento diurno de los sueños.»
«Mujer-Vida» atribuye cualidades hermosas como son: «Mujer pájaro…mujer luz…mujer sal y pan…mujer colmena/ haces que la vida/ florezca en tu vientre» y el poema «Arriésgate», es un llamado a dejar de criticar, quejarnos o escondernos y atrevernos a vivir plenamente la vida, asumir los riesgos.
«Ciudad amurallada» dedicado a la Santo Domingo, Primada de América:
‘Quién pudiera conocer tus leyendas!/ Cantar admirado/ tu sin par belleza// Quién pudiera mirarte bañada por el sol / arrullada por el río/ y el susurro del mar!
«La ciudad y la lluvia» muestra sentimientos de tristeza al observar que «mientras la lluvia cae/ …nadie la celebre ni la admire’
MASTICAR EL SILENCIO, de Rosa Santos
Canto a la infinita belleza
de las cosas pequeñas,
a un rayo de luz cuando se hace visible
a la telaraña que lo filtra
a la mano y a la perfección de su engranaje
con dedos, uñas, nudillos y falanges.
Al zumbido de la abeja
a la miel y a la flor del tabaco
a la risa de los niños
a los pétalos, al rocío
al rio y su murmullo infinito
al ulular del viento,
al olor del romero
a los sabores,
a los infinitos detalles
que me queman la voz
y mastican el silencio.
Finalmente, las «Huellas de José«, homenaje al hermano querido, al poeta profundo y contundente, investigador-relator de su época, ido a destiempo, poseedor de un gran carisma y una capacidad creativa extraordinaria, creador junto a Dagoberto Tejeda, Miguel Mañaná, José Castillo, Iván Domínguez, Luis Díaz, Enrique Trinidad, Ana Marina Guzmán del Grupo Convite, autor del poemario ‘Proyecto de ternura’ y de muchos poemas inéditos.

Rosa no encuentra alivio a su pena, al dolor que le ha producido la partida de José -Chemo- cariñosamente, permanentemente en su recuerdo a través de sus pertenencias: su silla, su reloj ‘… la casa está en penumbra’, ya nada es igual ni ‘el canto de las aves…ni los pregones mañaneros…la música se ha ido tras de ti… estás en mi, / aunque no estés conmigo’
La poesía de Rosa es humana, duele su «Búsqueda»: ‘te busco en todos los caminos y no te encuentro…tu luz trasciende el miedo y la nostalgia…lobo de mar, duende, mago sarcástico…’
El poema «Permanencia» con un epígrafe de José Rodríguez «Que no quede en la humedad del labio este ultimo aliento»
José ha quedado ‘en la memoria/ en la sombra del árbol…en los libros marcados/ que nunca leyó…en la lluvia…en la poesía … en todos sus amigos vive’
https://www.youtube.com/clip/UgkxUgULEhotjqROjMmXwr5ZHQh1prx3B0Jr

