InicioCHINAPETRÓLEO, GUERRA Y BOLSILLOS: RD CAMINA HACIA UNA FACTURA DE US$900 MILLONES...

PETRÓLEO, GUERRA Y BOLSILLOS: RD CAMINA HACIA UNA FACTURA DE US$900 MILLONES EXTRA

-

-La guerra en Irán no se pelea solo con misiles… también con bombas de gasolina-

La República Dominicana se prepara para pagar uno de los precios más altos de la crisis geopolítica en Oriente Medio: cerca de 900 millones de dólares adicionales en factura petrolera durante 2026, según estimaciones vinculadas al impacto del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel y las tensiones sobre el estratégico estrecho de Ormuz.

Y aunque el Gobierno intenta transmitir calma con subsidios, controles y discursos de “resistencia económica”, la realidad comienza a filtrarse por todas partes: combustibles más caros, inflación al acecho, presión fiscal creciente y una economía dominicana que vuelve a recordar —como una pesadilla recurrente— que depende peligrosamente del petróleo importado.

Porque mientras en Washington se habla de “negociaciones avanzadas” y en Teherán se juega al borde del cierre marítimo, aquí en el Caribe el dominicano común empieza a sentir el golpe en el transporte, los alimentos y el costo de la vida.

El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, se ha convertido otra vez en el epicentro del miedo global. Las amenazas iraníes de restringir o cobrar peajes al tránsito marítimo dispararon las alarmas energéticas y elevaron el Brent por encima de los US$100 el barril en algunos momentos de la crisis.

Para República Dominicana, eso significa una tormenta perfecta: con más costo de importación energética, más subsidios estatales, más presión sobre el dólar, y más inflación.

Economistas locales ya advierten que el conflicto entre Estados Unidos e Irán está impactando directamente las expectativas económicas del país y ralentizando el crecimiento.

En otras palabras: cada misil lanzado en Medio Oriente termina rebotando en el bolsillo dominicano.

Subsidios: el Gobierno tapa el volcán con dinero prestado
El Gobierno dominicano ha reaccionado como suele hacerlo en estas crisis: subsidiando combustibles para evitar un estallido social inmediato.

Pero el problema es que el subsidio comienza a parecer un barril sin fondo.

Diversos análisis económicos ya proyectan que el Estado podría terminar gastando más de RD$45 mil millones solo para contener parcialmente los precios de los combustibles este año.

Y aquí aparece la gran contradicción dominicana: Mientras el discurso oficial habla de estabilidad macroeconómica, el presupuesto comienza a ser devorado silenciosamente por la geopolítica internacional.

El problema no es únicamente el petróleo caro. El problema es que el país no produce petróleo, depende del transporte marítimo global y además subsidia el impacto político del combustible. Una triple dependencia explosiva.

República Dominicana compra petróleo “a precio de mercado”, y cualquier guerra externa se convierte automáticamente en una crisis fiscal interna.

Ya el presidente Luis Abinader admitió públicamente que la guerra podría provocar aumentos en alimentos, pasajes y servicios.

Y no es una exageración. Cuando sube el petróleo: sube el transporte de mercancías, sube el costo agrícola, sube la electricidad, suben los fertilizantes, y sube hasta el precio del pan.

La inflación importada comienza así a caminar por supermercados, colmados y estaciones de combustible como un fantasma silencioso.

Mientras tanto, en redes sociales y programas económicos dominicanos crece la sensación de inquietud. Analistas, exfuncionarios y comentaristas hablan ya de un posible “shock petrolero regional” comparable con las grandes crisis energéticas históricas.

La pregunta que muchos economistas empiezan a hacerse no es si el petróleo seguirá caro. La verdadera pregunta es otra: ¿y si esta nueva tensión mundial llegó para quedarse?

Porque si el conflicto se prolonga durante meses: el subsidio estatal podría hacerse insostenible, el déficit fiscal podría ampliarse, y la inflación podría permanecer elevada hasta septiembre o más allá.

Y ahí es donde aparece el verdadero peligro político.

Porque los gobiernos sobreviven mejor a una tormenta breve que a un desgaste lento y continuo del poder adquisitivo.

TeclaLibre: entre Ormuz y el tanque vacío
La guerra en Irán parece lejana desde el Caribe. Pero no lo es.

Cada vez que un buque petrolero duda en cruzar Ormuz, aquí tiembla el presupuesto nacional.
Cada vez que sube el Brent, el chofer dominicano aprieta los dientes.
Cada vez que Washington y Teherán se amenazan, Hacienda saca la calculadora.

La geopolítica mundial dejó de ser un asunto de cancillerías y portaaviones.
Ahora también se mide en galones, subsidios y arroz con habichuelas.

Y mientras los poderosos juegan ajedrez nuclear, el dominicano común vuelve a hacer la pregunta más simple y más peligrosa de todas:

“¿Hasta cuándo alcanza el dinero?”

Porque las guerras modernas ya no solo matan soldados.
También evaporan salarios.

-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-

rodriguezsluism9@gmail.com     https://teclalibremultimedios.com/category/portada

Related articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
3,912SeguidoresSeguir
22,800SuscriptoresSuscribirte

Latest posts