-Dice que fue un «Gran día» gracias a su «amigo» Putin-
Por Luis Rodríguez Salcedo
Washington, D.C. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aplaudido con entusiasmo la propuesta del Kremlin de sentarse a negociar directamente con Ucrania, como si se tratara de una idea salida de su propio repertorio diplomático. Desde su red Truth Social, Trump celebró lo que calificó como un “potencialmente gran día”, lanzando flores a su viejo conocido, Vladimir Putin, por querer poner fin a la “masacre”.
Putin, que no necesita presentación, propuso este sábado iniciar conversaciones sin condiciones previas a partir del 15 de mayo en Estambul. Trump, por su parte, no perdió la oportunidad de subirse al tren y apuntarse unos puntos como pacificador mundial: “Piensen en los cientos de miles de vidas que se salvarán cuando, con suerte, esta interminable masacre llegue a su fin”, escribió, dándose crédito como quien ofrece su mediación en una pelea entre viejos amigos.
Trump aseguró que seguirá “trabajando con ambas partes”, como si de un enviado especial se tratase. Su objetivo: lograr un alto al fuego que “cambie el mundo” y lo convierta en un lugar “completamente nuevo y mucho mejor”. Todo muy Trump.
Y como quien quiere cambiar de tema, dejó caer que Estados Unidos debería enfocarse en “reconstrucción y comercio”, porque –según él– “se avecina una semana grande”. ¿Grande para quién? ¿Para los mercados, para la campaña, o para él mismo?
Putin, por su parte, no cerró del todo la puerta a extender el alto al fuego que expiró este sábado, pero dejó claro que todo dependerá de la actitud de Kiev. En resumen: si Ucrania se porta bien, tal vez.
Mientras tanto, los líderes de Reino Unido, Francia, Alemania y Polonia insistieron a Putin que acepte un cese de hostilidades de 30 días como muestra de buena voluntad. Pero entre los murmullos de Bruselas y las maniobras de Estambul, el mandatario estadounidense parece decidido a jugar al pacificador global… siempre y cuando Putin le tome la llamada.

