Trump realiza acción de guerra en Irán sin permiso del Congreso
Por Redacción Teclalibre
22 de junio de 2025
Donald Trump lo ha vuelto a hacer. En una acción que ha estremecido el tablero internacional y avivado el fuego político en Washington, el presidente de Estados Unidos ordenó ataques militares contra tres instalaciones nucleares en Irán sin consultar ni obtener autorización del Congreso, un paso que ha desatado una tormenta constitucional.
De inmediato, legisladores demócratas —y hasta algunos republicanos— calificaron el bombardeo como una violación flagrante de la Ley de Poderes de Guerra, que exige autorización del Congreso para emprender acciones militares que no sean defensivas.
Figuras como Alexandria Ocasio-Cortez y Rashida Tlaib han ido más lejos, sugiriendo que este acto unilateral podría constituir un nuevo motivo para activar procedimientos de juicio político contra el expresidente vuelto a comandante en jefe. Mientras tanto, el senador Tim Kaine ha vuelto a presentar su eterna propuesta: limitar el poder presidencial para declarar guerras sin control legislativo.
Hasta el momento, se perfilan cuatro frentes de acción:
Congresistas como Thomas Massie y Kaine impulsan votaciones que obliguen al presidente a buscar autorización formal para cualquier otra acción contra Irán.
El Congreso está convocando sesiones clasificadas para entender el razonamiento de Trump. ¿Hubo amenaza inminente? ¿Fue represalia o provocación?
El ataque se ha convertido ya en munición política. Los demócratas denuncian que Trump está “fabricando guerras” para desviar la atención de problemas internos. Los republicanos… algunos aplauden, otros guardan silencio incómodo.
Si el Congreso aprueba una resolución que limite las acciones bélicas, Trump seguramente usará el veto. Para anularlo, se requerirían dos tercios de ambas cámaras, algo poco probable.
Trump, fiel a su estilo, celebró la operación como un “éxito espectacular” en redes sociales y aseguró que “ha llegado la hora de la paz”, justo después de haber lanzado una lluvia de bombas sobre instalaciones iraníes en Fordo, Natanz e Isfahán.
¿Ironía? ¿Cálculo electoral? ¿Un guiño a su base más belicista? Lo cierto es que Trump ha convertido la política exterior en un escenario para proyectar fuerza… aunque eso implique arriesgar conflictos internacionales de alto voltaje y debilitar aún más el frágil equilibrio institucional en su país.
En lo inmediato, Trump enfrenta un Congreso dividido, una opinión pública desconcertada y un mundo expectante. Mientras tanto, Irán ha prometido represalias y potencias como Rusia y China ya están pronunciándose. El conflicto regional podría escalar… pero también lo puede hacer el conflicto interno estadounidense entre poderes.
Trump no sólo bombardeó Irán. También lanzó una bomba política sobre el propio sistema constitucional de Estados Unidos. Y mientras los misiles vuelan en Medio Oriente, en Washington se avecina otra guerra: la de los pesos y contrapesos.
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