Pese a ser un país habituado en su historia reciente a la alternancia en los gobiernos, Chile parece haber tomado hacia los extremos. Tras unas históricas movilizaciones contra la desigualdad en 2019 –que se catalizaron en la irrupción de una izquierda joven con Gabriel Boric, dos procesos constitucionales fallidos y pocos avances concretos–, una población desencantada pone como favorito para la segunda vuelta electoral, según las encuestas, al candidato ultraconservador José Antonio Kast.
Chile acelera su péndulo: del estallido social a un posible gobierno de ultraderecha en seis años
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