Luego de un triunfo categórico en la segunda vuelta electoral, el líder ultraderechista fue recibido por el presidente saliente, Gabriel Boric, en una reunión calificada por ambos de «positiva». Son los primeros gestos en un Chile habituado a los traspasos sin sobresaltos y a una suerte de doble comando durante la transición, y que deja atrás una de sus campañas más virulentas. Pero las altas expectativas del electorado y la necesidad de construir gobernabilidad ya plantean desafíos para Kast.
Reunión con Boric, llamado a la unidad y promesas por cumplir: Kast inicia la transición en Chile
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