Desde su investidura como presidente de Colombia, el 7 de agosto de 2022, Gustavo Petro ha navegado entre un sonoro cambio de estilo, logros, derrotas, críticas, escándalos, pendientes y desafíos retos. Pese a ser cuestionado por la clase política a la que prometió enfrentar, tanto por su gestión como por su estilo hiperbólico y de confrontación, que lo ha llevado incluso a choques frontales con Donald Trump, conserva una base social sólida y popularidad, elementos con los que encara la recta final de su mandato intentando reelegir su proyecto político en los comicios de 2026.

