La Reverenda, Petronila Catalino, es una figura emblemática que representa la resistencia y preservación de la cultura popular en Villa Mella. Cumple 96 años el 18 de mayo.
Fe, Compromiso con la identidad cultural y Pasión por mantener vivas las tradiciones de su pueblo la distinguen. En su relato, incluido en el libro «Extraordinarias y grandiosas: heroínas de la cotidianidad», Petronila comparte su trayectoria de vida desde una infancia marcada por el miedo a la muerte hasta convertirse en una ferviente defensora de la música, las danzas y las expresiones culturales de su comunidad.

Motivada por este despertar, Petronila inició una búsqueda activa por revitalizar la música de Villa Mella. Se acercó a Tony Paula, un seminarista, y le expresó su deseo de crear música autóctona, empezando con la composición de una salve a Juan Pablo Duarte, símbolo de la lucha por la independencia nacional. En 1988, fundó el Grupo Hermandad Cultural de Villa Mella, una iniciativa que buscaba promover y difundir las expresiones culturales de su comunidad. La llegada de Petronila a México en 1992, junto con César Ballenilla, en el contexto de la conmemoración de los 500 años del Encuentro y Colonización de América, fue una oportunidad para dar a conocer la riqueza cultural de Villa Mella en el extranjero.
El reconocimiento internacional llegó cuando la música de Villa Mella, incluyendo el Congo, la Salve y el Pri Pri, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Este logro llenó de orgullo a Petronila, quien recibió una medalla de la organización, símbolo del valor y la importancia de su labor. Sin embargo, a pesar de estos reconocimientos, ella lamenta la falta de apoyo y el poco valor que la música tradicional recibe en su país. La Reverenda solo toca pandero y maraca, instrumentos que representan la esencia de su expresión cultural, mientras que la Salve, que lleva güira y balsie, no incluye tambora, reflejando quizás la simplicidad y la autenticidad de sus raíces.
Petronila también destaca las tradiciones ancestrales, como las ferias, las esteras hechas de hojas de plátano secas y los trabajos en junco, que formaron parte del entorno cultural de Villa Mella. Además, fue una mujer trabajadora, modista y bordadora, que confeccionaba sábanas, pañuelos y mantillas para la iglesia, demostrando su dedicación y esfuerzo en diferentes ámbitos de su vida. Su compromiso con los derechos de las mujeres quedó plasmado en la creación de una Salve dedicada a las Hermanas Mirabal, símbolo de resistencia y lucha por la justicia.
La Reverenda Petronila Catalino es un símbolo de resistencia cultural y alegría popular. Sus esfuerzos por mantener vivas las tradiciones de Villa Mella, su dedicación a la música y su lucha por el reconocimiento y apoyo a estas expresiones, nos recuerdan la importancia de preservar nuestra identidad en un mundo donde la homogeneidad quiere imponerse.

