El rediseño de distritos electorales o gerrymandering en Estados Unidos está alcanzando niveles nunca vistos. Tras el fallo del Supremo de finales de abril que modificó las reglas electorales y limitó los derechos de las minorías, los republicanos han intensificado sus esfuerzos por desmantelar distritos con mayoría afroamericana, especialmente en el sur, aunque la estrategia abarca Estados más allá de esa región.
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