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ARGENTINA: ¿RESCATE REAL O MAS «PATEAR LA LATA»?

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Argentina, dólares y política: ¿rescate real o más “patear la lata”?

Noti-análisis TeclaLibre

En las últimas 48 horas, Washington abrió la puerta a un apoyo “grande y contundente” para Argentina vía el Exchange Stabilization Fund (ESF). No es (todavía) un préstamo de US$30.000 millones, aunque ese es el tamaño aproximado de la parte líquida del ESF hoy. El FMI, por su lado, aflojó metas y ya desembolsó nuevo dinero del programa EFF de US$20.000 millones aprobado en abril. ¿Alcanza para frenar la corrida, pagarle al Fondo y evitar otra sangría de reservas? Vamos por partes.

EE. UU. “listo para ayudar”: El Tesoro dijo que evalúa un apoyo grande a la Argentina; puede usar el ESF sin pasar por el Congreso. Esto impulsó al peso y a los activos argentinos… por ahora. Pero no se anunció un cheque puntual de US$30.000 millones; incluso un funcionario argentino desmintió que hubiera conversaciones “serias” por ese monto.

¿Hay “solamente” US$21.000 millones en reservas? No. Las reservas brutas estuvieron recientemente en la zona de US$38–40 mil millones (suben y bajan según pagos y ventas), pero el dato clave son las reservas netas, que siguen muy bajas/negativas según el propio staff del FMI y prensa económica. Es decir: “hay” dólares brutos, pero muy comprometidos.

El FMI aflojó y desembolsó: En agosto avaló el primer review del nuevo EFF (US$20.000 millones), liberó ~US$2.000 millones y bajó la vara de acumulación de reservas (quitó una revisión antes de las legislativas de octubre). Traducción: aire político y financiero en el corto plazo.

El BCRA sí intervino fuerte: Para defender el peso vendió más de US$1.000 millones en tres días la semana pasada. Esto confirma que el gobierno usa dólares para moderar la devaluación, con un costo evidente sobre las reservas.

¿Vender “dólares baratos” para frenar la caída del peso?
En esencia, sí: intervenir es vender divisas a un precio que el gobierno considera de “ordenamiento” para ralentizar la depreciación. Eso gana tiempo (y votos, dirán algunos), pero no es gratis: consume reservas y, si la demanda de cobertura sigue alta, solo difiere la presión cambiaria. El Tesoro de EE. UU. podría reforzar la munición (vía ESF) o apalancar repos/garantías para que el BCRA no se quede sin pólvora, pero no sustituye reformas ni credibilidad.

En cada estrés cambiario argentino hay traspaso de pesos a dólares por parte de quienes pueden: empresas, ahorristas grandes, importadores, agro, fondos. La salida posterior (“fuga”) depende de controles, tasa local, expectativas y brecha. Con controles más laxos, una parte sí tiende a salir; con controles duros, se encarece y desplaza la demanda al paralelo. Nada de esto es nuevo en Argentina; el punto es que sin ancla fiscal/monetaria creíble y una regla cambiaria clara, el flujo se repite. (Aquí coinciden analistas de think tanks y calificadoras.)

Hoy: el riesgo está en el calendario 2026 (pagos fuertes al FMI) y en sostener reservas hasta entonces. El FMI flexibilizó metas y el Tesoro de EE. UU. se mostró dispuesto a ayudar, lo que rebaja la probabilidad de un default inmediato. Pero si no se reconstituye el colchón de reservas y no se consolida la desinflación con tipo de cambio creíble, el escenario vuelve a nublarse. No es “default inevitable ya”, es “carrera contra el tiempo”.

EE. UU. abre la billetera (selectivamente): el ESF tiene ~US$30.000 millones líquidos utilizables; no significa que todos vayan a Argentina, pero marca apoyo político y ventana financiera.

Medida “dólar-tractor”: el Gobierno suspendió temporalmente retenciones a agroexportaciones para acelerar liquidación (meta: hasta US$7.000 millones), y así engordar las reservas en el corto plazo. Es pan para hoy, pero puede distorsionar precios si no se ordena el esquema a mediano.

Qué miramos desde ahora (checklist TeclaLibre)
Nivel y composición de reservas (brutas vs. netas) y uso de repos/ESF. 2) Ritmo de intervención del BCRA y la regla cambiaria. 3) Desembolsos del FMI y cumplimiento de metas. 4) Flujo agro tras la suspensión de retenciones. 5) Señales políticas (elecciones de octubre) que afecten expectativas.

Veredicto TeclaLibre
Tu diagnóstico base (intervenir para comprar tiempo político y ralentizar la devaluación) es ampliamente consistente con lo que está pasando.

Donde ajustamos: no hay confirmación de un préstamo de US$30.000 millones “cerrado”; lo que hay es intención de apoyo de EE. UU. con herramientas cuyo tamaño líquido ronda US$30.000 millones a nivel global. Y las reservas brutas están más altas que los US$21.000 millones mencionados, pero las netas siguen muy frágiles. Con apoyo externo + medidas de corto plazo, default inmediato no; sin recomposición de reservas y ancla creíble, el riesgo 2026 sigue en pantalla.

“Washington ofrece un salvavidas ‘grande y contundente’ a Milei, el FMI afloja metas, y el BCRA quema más de US$1.000 millones en tres días para frenar la corrida: ¿oxígeno o placebo?”

-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-

rodriguezsluism9@gmail.com      https://teclalibremultimedios.com/category/portada/

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