InicioARTE Y CULTURABreve estudio de la poética de César Vallejo y “Los Heraldos Negros”

Breve estudio de la poética de César Vallejo y “Los Heraldos Negros”

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Por: Cristina Piñeyro

Nace César Vallejo en 1892, en Perú, el mundo atraviesa una serie de cambios sociales y políticos que alteraron el orden existente por siempre, la Primera Guerra Mundial, la Revolución Bolchevique, la Revolución Mexicana, la Guerra Civil Española y algunos otros eventos históricos.
Este contexto histórico conspira para la estructuración de un estilo nuevo que es una mezcla de diferentes aspectos de su vida y una creatividad fundamentada en la más íntima reflexión del quehacer humano, pero además toma aspectos del Modernismo y el Surrealismo
Al leer la poesía de César Vallejo encontramos un análisis profundo de la vida humana, y la experimentación que hace el poeta con el lenguaje en concordancia con las “Escalas Melografíadas“ (técnica basada en la repetición de sonidos) para darle musicalidad a su poesía.
Esta técnica de la Melografía es el eje central a través del cual César Vallejo producirá un nuevo y singular estilo que lo convertirá en uno de los referentes poéticos del Modernismo y el Surrealismo en América y en el ámbito literario.
No debemos perder de vista la actitud que asume Vallejo frente a sus contertulios modernistas a quienes desdeña con cierta altanería al ser criticadas sus obras y esgrime una frase del latín que reza: “Qui potest, capere capiat” que se traduce:” Que entienda quien pueda”, otra era “Mi imposible Azul“ que se cree que aludía a Darío.
Comenzó a usar calificativos excesivamente elegantes, como ‘Ebúrneo’ que quiere decir de marfil, blanco, y sustantivos que dan la idea de grupo, por ejemplo; a continuación, vemos una ambientación Modernista muy parecida a “Era un aire suave…”
Al callar la orquesta, pasean veladas sombras femeninas bajo los ramajes, por cuya hojarasca se filtran heladas quimeras de luna, pálidos celajes. Hay labios que lloran arias olvidadas grandes lirios fingen los ebúrneos trajes. Charlas y sonrisas en locas bandadas perfuman de seda los rudos boscajes… (“Nochebuena”)
1. Celaje: cielo nubes tenues de diferentes matices
2. Boscaje: bosque de árboles pequeños y tupidos
3. Arias: pieza musical clásica, ópera para una sola voz
4. Ebúrneos: de marfil, muy blanco.
César Vallejo /Los Heraldos Negros, es su primer libro, consta de sesenta y nueve (69) poemas de diferentes temas, pero todos bajo el título de: “Los Heraldos Negros” (Mensajeros de la oscuridad) que fue publicado en los años de 1915-1918 que es el nombre del primer poema del libro y Espergesia que cierra el libro.
Empero, esta colección de poemas sirven de plataforma para la reestructuración del discurso modernista el poeta acude al uso de términos antiguos y los une a expresiones coloquiales, además crea un sistema diferente de escribir poesía y diseña una estrategia llamada “Escalas Melografíadas”
Estas escalas funcionan como un pentagrama ya que usa el ritmo de Vals para lograr un efecto rítmico y musical en los versos, por ejemplo en “Los Heraldos Negros” alude a Negros, muerte, silencio en el poema Masa (del poemario “España aparta de mi este cáliz”) lo usa para crear confusión y caos ejemplo: todos, nadie, nada.
Algunos símbolos usados por Vallejo en sus poemas son: la muerte, la naturaleza-armonía, fragilidad y belleza, la mujer belleza y perfección, deseo y sufrimiento, figura misteriosa, divina casi inalcanzable.
Estructura de la poética de César Vallejo:
1. Profunda reflexión en la condición humana
2. Crea el lugar común temático a su manera y que su poesía se exprese a través de esos elementos.
3. Su osadía lexicográfica producción de palabras nuevas a partir de las conocidas, creando sustantivaciones (estial: de verano) (Arial: canción) y adjetivaciones.
4. Las Escalas Megalográficas, término que procede del francés y significa la escala donde se escribe la música, Cesar Vallejo usa esta idea para evocar sonidos y la repetición de palabras que crean ritmo y musicalidad.
El poema “Los Heraldos Negros” Este primer verso está basado en los compases musicales de la 9a. sinfonía de Beethoven (Oda a La Alegría)repitiéndose como un leit motiv para crear ritmo, pero además es un ejemplo muy claro y bien logrado de aliteración.
 «Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! / Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, (…) se empozara en el alma… ¡Yo no sé!» · «Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras/ en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. (…) // Son las caídas hondas de los Cristo del alma(…)./ Esos golpes sangrientos son las crepitaciones» · «Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como// (…); vuelve los ojos locos, y todo lo vivido/ se empoza, como charco de culpa, en la mirada.»
Sobresale la anáfora formada por el verso inicial y final del poema: · «Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!»
Aliteraciones La aliteración es una de las figuras retóricas que consiste en la repetición de un sonido dentro de los versos.
https://www.youtube.com/watch?v=snzMVLCcTvM&t=2s

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