-Leonel desde Bonao: “El motor del PRM está fundido” y la Fuerza del Pueblo le pisa los talones-
Bonao, Monseñor Nouel.– El expresidente de la República y actual líder de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, no dejó pasar la oportunidad en su reciente visita a Bonao para echarle gasolina a la confrontación política. Desde la tarima, y ante una multitud que aplaudía cada frase, soltó con picardía mecánica que “el motor del PRM está fundido”, una expresión que recogió del testimonio de un ex dirigente perremeísta que se juramentaba ese día en sus filas.
El diagnóstico no fue casual. Fernández, curtido en retórica y con el radar político bien afinado, adoptó la frase con entusiasmo y la convirtió en la consigna del día: “El gobierno está fundido y lo sabe el pueblo”. Una declaración que, en clave política, busca encender alarmas en el Palacio Nacional y agitar las aguas entre los propios perremeístas.
El expresidente no se detuvo ahí. Aprovechó el acto para pasar balance a la administración de Luis Abinader, al que acusó de llevar al país al borde del colapso institucional, especialmente en materia de salud pública. Según dijo, el aumento de afiliados a SENASA durante el año electoral no fue más que una maniobra clientelista para captar votos, y no una política social legítima. “Usaron a los pobres como ficha de campaña. Eso no es gobernar, eso es manipular”, disparó.
En su defensa del pasado –y promoción de un futuro que parece estar cocinando a fuego lento para el 2028– Leonel recordó con precisión quirúrgica las fechas y promesas cumplidas de su gobierno. Trajo a colación el Metro de Santo Domingo, proyecto que según él fue vilipendiado en su momento, pero que hoy tiene al gobierno actual “comprando vagones como si fueran pan caliente”.
“Decían que sería mi Waterloo. Hoy las colas para montarse en el Metro llegan a la Kennedy. Y lo construyeron ingenieros dominicanos, no importados”, soltó con una mezcla de orgullo y sutil ironía. De paso, recordó que esos mismos profesionales fueron luego contratados para obras similares en Panamá. Un mensaje subliminal: si antes se podía, ¿por qué ahora no?
Pero no todo fue campaña. También hubo espacio para la tragedia. Fernández expresó su pesar por el naufragio de una embarcación en Juanillo, La Altagracia, que dejó muertos y rescatados, entre ellos varios dominicanos. “Me parte el alma. Nos estamos lanzando al mar junto a los haitianos. Este país era un modelo. ¿Qué nos pasó?”, cuestionó con tono de indignación contenido. Y como quien lanza un anzuelo, dejó en el aire la comparación entre el país que dejó y el que encontró tras su salida del poder.
Como broche, Leonel anunció que ha encendido su propio motor político –al parecer aún no fundido– para recorrer el país de punta a punta. “Hoy arrancamos esta jornada nacional. La Fuerza del Pueblo está en la calle. El 2028 nos espera y el pueblo no se queda atrás”, advirtió, mientras los nuevos juramentados levantaban la mano con entusiasmo y el PRM perdía otra tuerca en su engranaje local.
Entre los que se cambiaron de camiseta estaban Bienvenido Cuevas, excandidato a alcalde; Ramón de la Cruz, regidor activo; Juan Carlos Veras, profesor y exprecandidato a diputado; y hasta la dirigente femenina Lucrecia Rosario, que hasta hace poco firmaba con Luis Abinader. Ahora, dicen, firmará con Leonel… y con tinta verde.
Con una mezcla de nostalgia del pasado, crítica aguda del presente y promesas sin fecha exacta para el futuro, Fernández dejó claro que, aunque el PRM tenga el motor fundido, él ya mandó a cambiar el aceite, calibrar las bujías y encender el GPS electoral. !Nos vemos en la próxima parada!.

