La poeta Issabel Mayor, desde La Habana, participa en el Primer Encuentro del Movimiento Literario, Artístico y Cultural de la Cerepoetica, realizado de manera virtual, los días 9-10 de agosto del presente.
“Entre la inteligencia humana, su cerebro y la IA” su ensayo – reflexión sobre el papel del cerebro humano ante el avance de la inteligencia artificial (IA). Reconoce que la IA es una herramienta poderosa capaz de realizar tareas impresionantes, como traducir textos, diagnosticar enfermedades o analizar patrones complejos. Sin embargo, advierte que no debemos confundir la herramienta con la conciencia, ni renunciar a nuestro pensamiento crítico y emocional, que son aspectos esenciales de lo humano que ninguna máquina podrá replicar.
Issabel recuerda grandes figuras de la literatura universal como Rubén Darío, Gabriela Mistral y César Vallejo, quienes, sin tecnología digital, lograron expresar sentimientos profundos y pensamientos originales que nacían de su experiencia humana.
La autora subraya que la creatividad, el dolor, el amor y la esperanza son elementos que sólo el pensamiento humano puede transmitir auténticamente. La IA puede asistir, pero nunca reemplazar la sensibilidad, la intuición o la capacidad de cometer errores y aprender de ellos.
Finalmente, invita a utilizar la tecnología como un puente hacia la solución de problemas urgentes —como el hambre, la guerra y las enfermedades— sin perder de vista la dignidad y la sabiduría que provienen del pensamiento propio. La verdadera revolución consiste en humanizar la tecnología, manteniendo siempre vivo el pensamiento crítico, el amor y la justicia, porque esas cualidades hacen que sigamos siendo verdaderamente humanos.
A continuación el texto completo de su ponencia:
Muy buenas tardes.
Hoy quisiera llegarles, no solo desde La Habana, Cuba, sino desde el corazón y la conciencia…
Es que una pregunta que me ronda hace tiempo es:
¿Estamos utilizando la herramienta más poderosa que poseemos, o la estamos cediendo o abandonando sin darnos cuenta?
Y me refiero al cerebro humano, ese órgano tan complejo como fascinante que alberga el amor, el dolor, el arte, la rebelión, el asombro, la memoria y la poesía, sólo por mencionar algunos de los aspectos más importantes de la vida, algo que ninguna computadora jamás inventada podrá sustituir.
Vivimos tiempos vertiginosos, vivimos una época en que la inteligencia artificial aparece como una gran promesa.
Y sí, lo es.
Puede traducir textos en segundos, diagnosticar enfermedades con asombrosa precisión, ayudarnos a componer música, analizar el comportamiento del clima o incluso detectar patrones en la violencia para prevenirla, es algo asombroso.
¡Pero cuidado!
No confundamos la herramienta con la conciencia, no renunciemos a pensar por nosotros mismos, porque el día que dejemos de utilizar nuestro cerebro, ese día, habremos entregado la inocencia y soberanía de lo humano.
La IA podrá manejar millones de palabras, pero nunca sabrá lo que es escribir un poema después de perder a un hijo, nunca sabrá lo que es mirar un atardecer con el alma herida, ni sabrá por qué alguien arriesga la vida para salvar la de un desconocido.
Por lo que les pregunto:
¿Qué sería del alma si renunciamos al pensamiento humano, al que se equivoca, al que perdona?
¿Qué sería de la humanidad si dejáramos de pensar por cuenta propia?
Rubén Darío, ese genio nicaragüense que revolucionó la poesía latinoamericana desde una pequeña ciudad. El no tenía Google, ni una biblioteca digital, pero tenía lo más grande: el pensamiento propio que lo llevó a escribir versos que aún nos estremecen; escribía a mano, en papel, muchas veces a oscuras, iluminado por la luz de una vela y plasmaba sus sueños mientras el hambre rondaba su mesa.
Gabriela Mistral, a la que muchos admiramos, rechazada por muchas academias por no tener títulos, decía:
¨No hay diploma más alto que haber amado a un niño triste¨
Y desde su pueblito escribió lo que ningún algoritmo podría crear:
Versos que nacen de la tierra, del cansancio, de enseñar con hambre, y de la ternura que no cabe en ningún manual.
César Vallejo, el profundo poeta peruano escribió: ¨Hay golpes en la vida, tan fuertes…¡yo no sé!…esas palabras que no sabe una máquina, porque la IA puede repetir, pero no padecer, puede construir y rimar, pero no sangrar con las letras de un poema.
Imagino al poeta cubano Nicolás Guillén preguntándole a la máquina cómo suenan los tambores de África,
y luego escribiría: ¨Tengo, vamos a ver, que siendo negro nadie me puede detener…¨
Amigas y amigos, la inteligencia artificial puede ser aliada, pero jamás podrá sustituir el pensamiento humano porque si los grandes poetas de América hubieran tenido acceso a la IA, seguramente la habrían usado,
no para escribir por ellos sino para encontrar más caminos hacia la verdad.
No podemos permitir que una máquina decida que leemos, en que creemos y lo que sentimos. La IA puede escribir más rápido, más nunca será sinónimo de verdad ni de sabiduría.
Si podríamos usar esa maravilla tecnológica para cosas verdaderamente urgentes, como ayudar a erradicar el hambre, como prever y evitar conflictos bélicos, como detectar enfermedades, como lograr vacunas jamás pensadas, como evitar la violencia de género, por decir algunas de las verdaderas pandemias que azotan a este mundo.
¡Eso sí sería revolución!
Eso sí sería humanizar una máquina, y aun así la dignidad y sabiduría del ser humano siempre estaría presente y al frente.
Por eso, hoy levanto mi voz y la de muchos para que no entreguemos la conciencia, para que pensemos, cuestionemos, y cuando usemos la inteligencia artificial sea como puente, porque la verdadera inteligencia es aquella que ama, la que reclama y trabaja a favor de la justicia.
Así que, celebremos la tecnología, sin abandonar nuestro cerebro, aunque cometa errores, aunque luchemos contra las dudas, aunque nos embargue la compasión, aunque haya días que no generemos arte y sólo la rebeldía y la necesidad de escribir estampe malas letras, pero diga lo que nuestro cerebro no quiere callar, porque eso es lo que nos hace verdaderamente humanos.
Muchas gracias.
ISSABEL MAYOR, DESDE LA HABANA, CUBA.
https://www.youtube.com/clip/UgkxIVzKD0rEIE0JfBu-agJ7FvIyoI_pHC-5

