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ESTADOS UNIDOS SIEMBRA BOMBAS NUCLEARES EN REINO UNIDO

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-Estados Unidos vuelve a sembrar bombas nucleares en Reino Unido y reaviva la Guerra Fría… versión siglo XXI-

Por Redacción Teclalibre

Londres, Moscú y Washington vuelven a protagonizar una escena que parecía sacada del baúl de los años 60: armas nucleares estadounidenses regresan oficialmente al suelo británico. Después de 17 años de “desarme” (o pausa estratégica), la base aérea de Lakenheath, en Suffolk, a escasos 105 km de Londres, ha recibido un cargamento letal: bombas termonucleares B61-12, trasladadas desde la base de Kirtland, Nuevo México.

Así lo reportó el portal UK Defence Journal, que confirma lo que ya muchos sospechaban: la Guerra Fría nunca murió, solo se disfrazó de globalización y diplomacia.

Este redepliegue de armas marca un cambio en la postura nuclear de la OTAN, evidencia el deterioro de relaciones entre Washington y Moscú, y le pone una etiqueta luminosa a la estrategia de «disuasión»: mostrar los dientes nucleares para evitar que el adversario se acerque, aunque sea a protestar.

Las B61-12 no son cualquier chatarra atómica. Se trata de bombas guiadas, modernas y portátiles, capaces de explotar con hasta 50 kilotones —más de tres veces la bomba de Hiroshima— y compatibles con los cazas F-35A. Un “juguete” que Estados Unidos considera clave para mantener el “equilibrio estratégico”, pero que a Rusia le huele a provocación al estilo cubano de 1962.

Moscú: “Si nos tocan, respondemos”

La respuesta rusa no se ha hecho esperar. María Zajárova, vocera de Exteriores, advirtió que si Ucrania ataca suelo ruso con misiles occidentales de largo alcance —como los Taurus alemanes—, Rusia se reserva el derecho de responder no solo contra Kiev, sino contra los países que permitan esos ataques.

¿Traducción geoestratégica? Si Londres, Berlín o Washington siguen jugando al ajedrez de la guerra por control remoto, podrían convertirse en tableros de batalla.

Vladímir Putin ya había advertido en 2023 que permitir que Ucrania ataque el interior del territorio ruso con armas occidentales sería equivalente a declarar la guerra. “La implicación directa de la OTAN en la guerra de Ucrania”, dijo entonces. Y, como en toda amenaza nuclear que se respeta, remató con una frase de manual: “Tomaremos la decisión adecuada según las amenazas que se nos planteen.”

Trump quiere desmarcarse… ¿otra vez?

En medio del ruido atómico, el presidente Donald Trump se apresuró a desmentir que EE.UU. vaya a enviar misiles de largo alcance a Ucrania con capacidad de golpear Moscú. «Zelenski no debe atacar Moscú», dijo, intentando diferenciarse de sus rivales demócratas en medio de una guerra que él mismo ayudó a complicar, al menos financieramente.

Curiosamente, su desmentido llega luego de reportes que apuntaban a que su administración había evaluado esa posibilidad. En política exterior, la coherencia no es requisito, solo el control del relato.

Una Europa sin voz y bajo la sombra del hongo atómico

Lo irónico —y preocupante— es el silencio europeo. El Reino Unido, que alguna vez presumió de ser “potencia soberana”, acepta sin chistar que le planten bombas nucleares en su propio jardín. Berlín, París y Roma observan con discreción cómo los misiles se alinean más cerca de sus fronteras, mientras el tablero de ajedrez se prepara para una jugada que nadie sabe cómo terminará.

Y en medio de todo, la ciudadanía europea —que hace décadas marchaba por el desarme y la paz— hoy apenas se entera de que hay una nueva instalación nuclear activa a una hora de la Torre de Londres.

Conclusión: El mundo se rearma… y el botón rojo vuelve al centro de la mesa

Mientras los líderes juegan con fuego nuclear en nombre de la “disuasión” y la “seguridad global”, la verdad incómoda es que los arsenales se llenan, las líneas rojas se cruzan y la humanidad regresa al mismo dilema del siglo XX: ¿cuánto falta para que la disuasión falle?

Porque si en 1962 bastó una isla en el Caribe para poner al mundo al borde del abismo, hoy bastaría un dron, un Taurus o un malentendido.

Bienvenidos a la Guerra Fría 2.0… ahora con inteligencia artificial, redes sociales y misiles inteligentes, pero la misma estupidez estratégica de siempre.

rodriguezsluism9@gmail.com

https://teclalibremultimedios.com/category/portada/

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