El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes interrogó este jueves durante casi siete horas a la ex secretaria de Estado Hillary Clinton sobre su relación con el millonario pederasta Jeffrey Epstein. Fue a puerta cerrada, y la declaración tuvo lugar en un teatro de Chappaqua (Estado de Nueva York), donde los Clinton tienen una casa. Este viernes, y en ese mismo escenario, será el turno de su marido, el expresidente Bill Clinton.
Hillary Clinton preparó una declaración que leyó a los diputados y que publicó simultáneamente en su cuenta de X cuando empezó el interrogatorio, a eso de las 11:00 (hora local; seis más en la España peninsular). En ese comunicado aseguró que no recuerda “haber coincidido nunca con Epstein”. “El comité justificó esta citación basándose en la asunción de que tengo información relacionada con Jeffrey Epstein y con [su cómplice] Ghislaine Maxwell. Seré clara: no supe de sus actividades delictivas”, se puede leer en el texto, que añade: “Nunca volé en su avión ni visité su isla, sus casas u oficinas”.
Poco antes de las 18:00, Hillary Clinton compareció ante la prensa, que pasó todo el día a las puertas del teatro de Chappaqua, esperando noticias. “Contesté a todas las preguntas lo mejor que pude, y les dije lo que ya había dicho en mi comunicado: nunca conocí a Epstein, ni tuve contacto con él. A Maxwell la traté superficialmente, como a una conocida”, declaró Hillary Clinton tras el interrogatorio, que definió como “repetitivo” y “poco útil”.
En él, insistió en los puntos que había apuntado en su comunicado. Clinton también contó que los republicanos le preguntaron sobre “ovnis” y sobre el “Pizzagate”, una descabellada teoría de la conspiración según la cual los círculos del poder demócrata abusaban de niños en el sótano de una pizzería de Washington que no tenía sótano.
El interrogatorio se interrumpió pasadas las 13.00, cuando un influencer MAGA (Make America Great Again) llamado Benny Johnson publicó en su Instagram una imagen de Hillary Clinton mientras esta declaraba. Johnson aseguró que la foto se la había pasado la congresista republicana de Colorado Lauren Boebert. Esa filtración —y su posterior publicación— supusieron una infracción de las reglas que había acordado la testigo con el comité, lo que provocó la suspensión temporal de la deposición. Clinton dijo que retomaron la tarea cuando su equipo logró “garantías” de que no iba a haber nuevas “infracciones”.
El comité de la Cámara de Representantes se ha comprometido a publicar una grabación de las preguntas y respuestas de este jueves cuando esté disponible. La testigo dijo a la prensa que había pedido a los diputados que lo hagan “lo antes posible”.
La citación a puerta cerrada llegó tras meses de un tira y afloja entre el matrimonio, que aún ejerce un considerable poder sobre el Partido Demócrata, y el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, controlado por los republicanos. Cuando Bill Clinton tome la palabra mañana, será la primera vez que un expresidente se vea obligado a testificar ante el Congreso.
“Como toda persona decente, me ha horrorizado lo que hemos descubierto sobre sus crímenes [de Epstein]”, escribió Hillary Clinton en su declaración. “Es inconcebible que recibiera inicialmente una reprimenda en 2008, lo que le permitió continuar con sus prácticas depredadoras durante otra década”. Clinton se refería a la condena leve por dos delitos estatales que mandó al millonario pederasta 13 meses a la cárcel. También acabó incluido en un registro de agresores sexuales, lo que no impidió que muchos hombres ricos y poderosos mantuvieran su relación con él después de eso, según se desprende de los millones de documentos de su caso que han ido viendo la luz en las últimas semanas.
A bordo del avión
Nada indica que ese fuera el caso de su marido, Bill Clinton, cuya relación con Epstein a principios de la primera década de este siglo es bien conocida. La atestiguan decenas de fotografías que salieron antes de Navidad, en la primera desclasificación de documentos de Epstein que obran en poder del Departamento de Justicia, obligado por ley a publicarlos. Esas imágenes, si bien comprometedoras, no prueban que Clinton cometiera ningún delito o que tuviera conocimiento de los del financiero, que murió en 2019 en una celda en Nueva York, en lo que el forense concluyó que fue un suicidio, mientras esperaba a ser juzgado por segunda vez.
Está probado que el expresidente demócrata conoció a Epstein a través de su hija Chelsea y de Maxwell, y que se montó en sus aviones privados “al menos en 26 ocasiones” entre 2002 y 2003, según los registros de vuelo, como parte de las tareas de la Fundación Clinton. Por tanto, antes del primer juicio. El expresidente ha negado tajantemente que viajara a la isla privada que el millonario tenía en el Caribe, escenario de muchos de sus crímenes.
“Señor presidente [del Comité, el republicano James Comer], se supone que su investigación debe evaluar la gestión del Gobierno federal de las investigaciones y los procesamientos de Epstein y sus crímenes”, añade Hillary Clinton. “No ha celebrado ninguna audiencia pública y se ha negado a permitir la asistencia de los medios de comunicación, incluso hoy, a pesar de haber defendido la necesidad de transparencia en docenas de ocasiones”, se puede leer en el comunicado difundido por la ex secretaria de Estado.
Hillary Clinton perdió las elecciones presidenciales de 2016 contra el presidente Donald Trump, que fue amigo de Epstein durante 15 años. Ambos rompieron, según el relato del republicano, en 2004, dos años antes de que la policía de Palm Beach (Florida), donde los dos tenían mansiones, empezara a investigar las primeras denuncias de agresiones a menores del millonario pederasta. Ese fue el principio de un proceso que desembocó en la condena leve de 2008.
No existen pruebas que incriminen a Trump. Tampoco está previsto que el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes le llame a declarar, pese a que Robert García, el congresista demócrata de mayor rango del comité, declaró al término del interrogatorio de este jueves que el hecho de que se cite a Bill Clinton sienta un precedente para que se pueda hacer lo mismo con el presidente. Dado que los republicanos controlan la Cámara de Representantes es casi imposible que eso suceda.
Hillary Clinton afirmó en una entrevista con la BBC la semana pasada que ella y su esposo “no tienen nada que ocultar”. También dijo que se reunió con Maxwell, que cumple una condena a 20 años de prisión por su implicación en la red de tráfico sexual del financiero, “en unas cuantas ocasiones”. Este jueves aclaró que la cómplice del financiero fue a la boda de su hija Chelsea, pero que lo hizo no como invitada, sino como “acompañante de un invitado”.
Antes de su declaración, el republicano Comer habló en Chappaqua para recordar que el comité que preside trabajó durante seis meses para que el matrimonio compareciera, y que, al amagar con no hacerlo, solicitaron que se les declarara en desacato. “Creo que algo que sorprendió a los Clinton fue que asumieron que los demócratas del comité votarían en contra, y la mayoría no lo hizo”, dijo Comer. “Me parece que eso demuestra que esta investigación es seria. Es una investigación con apoyo de ambos partidos”.

