Junio es un mes de alta significación histórica para nuestro país: la República Dominicana.
El programa Ilusiones y Poesías rindió un homenaje de respeto y admiración a esta generación de hombres colosales que entregaron sus vidas para la libertad de nuestro pueblo.
Los expedicionarios del 14 y 19 de junio de 1959 se propusieron la liberación de las cadenas de la opresión del régimen despótico que a sangre y fuego, se erigía como un rey, un predestinado, un dios a quien todos veían desde abajo.
La solidaridad internacional expresada en el año 1959 es trascendente, ejemplar, vinieron 20 cubanos; 13 venezolanos, 9 puertorriqueños, 3 estadounidenses, 3 españoles, un guatemalteco y un nicaragüense… eran 211 dominicanos unidos en un proyecto ético sin parangón en la historia de América.
Carmen Durán Jourdain, Maestra Meritisima de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, cuenta que su padre, obrero linotipista había pasado parte de su exilio en Guatemala, en su última carta que les hizo llegar a su familia a través de Tulio Arvelo les decía ‘que él estaba feliz de la grandeza de sus propósitos’.
Entre otros, Víctor Mainardi, contaba 16 años, el padre de Freddy Reyes Pérez dejó a sus hijos pequeños, a su regreso eran ya profesionales, Danilo Mendoza, padre de mis primos, entre tantos…
El comandante Jiménez Moya nunca mostró debilidad ante la responsabilidad que asumió, había estado en Sierra Maestra durante 15 días y vino al país casi convaleciente.
Con el grande poeta Manuel del Cabral y su poema Aire durando decimos a los cuatro vientos que estos hombres viven y vivirán por siempre en nuestra memoria:
¿Quién ha matado este hombre que su voz no está enterrada? Hay muertos que van subiendo cuanto más su ataúd baja…
¿Quién ha matado estas manos? ¡No cabe en la muerte un hombre! Hay muertos que van subiendo cuanto más su ataúd baja… ¿Quién acostó su estatura que su voz está parada? Hay muertos como raíces que hundidas… dan fruto al ala. ¿Quién ha matado estas manos, este sudor, esta cara? Hay muertos que van subiendo cuanto más su ataúd baja…
Recordamos a los caídos en junio de 1965 doce horas de bombardeos inclementes lanzados por las tropas interventoras sobre la ciudad : Jacques Viau Renaud, joven poeta de nacionalidad haitiana, con apenas 23 años y Andrés de La Riviere francés marroquí que contaba 32 años.
Cristina Piñeyro era apenas una niña, recuerda a su abuela rezando, a Ana Maria y Luisito llorando, a su gata Negrita y el desamparo ante el terror y el miedo en junio del 1965, su hogar, ubicado entre las calles Ravelo y Barahona de la ciudad de Santo Domingo fue impactado por un bazucazo, ‘llovía polvo y hollín’ huellas imborrables…no recuerda que Negrita sobreviviera.
Franklin Mieses Burgos, estuvo presente en el Frente Cultural de la Revolución de abril de 1965, junto a Miguel Alfonseca, Beto Pérez, Efraim Castillo, Iván García Guerra, Silvano Lora, Ramón Oviedo, Delta Soto, entre muchos mas…
Carlos Márquez nos compartió de Mieses Burgos: Cuando la rosa muere.
Cuando la rosa muere
deja un hueco en el aire
que no lo llena nada;
ni el eco que sepulta
su desolado rostro
herido en otra arena;
ni la luz que va sola
en río transparente
hecho por serafines;
ni la sombra que es ala
de un pájaro de nieblas
nacido sobre el viento.
Cuando la rosa muere
deja un hueco en el aire
que no lo llena nadie.
Sólo el llanto lo anega
con sus blancas estatuas
de sal petrificada, con sus astros caídos
y sus nubes viajeras;
sólo el llanto lo anega
en estrellas pequeñas.
Cuando la rosa muere
deja un hueco en el aire
—redondo como un nido—
para acunar tu pena.
Y el poema Explico algunas cosas, de Pablo Neruda, España en el corazón, 1937
Os voy a contar todo lo que me pasa.
Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles.
Desde allí se veía
el rostro seco de Castilla
como un océano de cuero.
Mi casa era llamada
la casa de las flores, porque por todas partes
estallaban3 geranios: era
una bella casa
con perros y chiquillos4.
Raúl, ¿te acuerdas?
¿Te acuerdas, Rafael?
Federico, ¿te acuerdas
debajo de la tierra,
te acuerdas de mi casa con balcones en donde
la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
¡Hermano, hermano!
[…] Y una mañana todo estaba ardiendoy una mañana las hogueras5
salían de la tierra
devorando seres,
y desde entonces fuego,
pólvora6 desde entonces,
y desde entonces sangre.
[…] y por las calles la sangre de los niñoscorría simplemente, como sangre de niños.
[…] ¡Frente a vosotros he visto la sangrede España levantarse
para ahogaros en una sola ola
de orgullo y de cuchillos!
Generales
traidores:
mirad mi casa muerta,
mirad España rota:
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de flores,
[…] Preguntaréis: ¿por qué su poesíano nos habla del sueño, de las hojas,
de los grandes volcanes de su país natal?
¡Venid a ver la sangre por las calles,
venid a ver
la sangre por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles!
https://www.youtube.com/clip/UgkxSnVsNmtw4RS2zfIo66YGrubGHJk-lraJ
https://www.youtube.com/clip/UgkxmUZOcTGu-aO85fh4qH7zeeu9zcICUxRv

