Dr. Juan Martínez Luque
La poesía y la neurociencia son dos mundos que pueden parecer distante, sin embargo, se dan la mano en el universo de la creatividad.
Recuerdo una tarde de invierno, allá donde el Sol acababa su recorrido por la ruta del sendero de la imaginación, allá donde el camino más corto pasaba por el Caribe e inspiraba desde la cornisa dominicana el cántico de gaviotas distraídas que con sus coros uniformes, cantaban poemas con acento latino.
Yo quise convertir en poesía el graznido que tocó mis emociones, (como si se tratase de poemas liricos al aire, como si mi cerebro esta vez tuviese un punto de referencia en la imaginación de un ave que pedía paso a la libertad -en forma de “poema cerebrista- “), o mejor, me inspiré en mi definición de una alegoría que unía juicio, inspiración, poesía y alas de libertad traveseando al escondite con mi pluma.
Supe desafiar mi mente, mi cerebro más bien, y empecé a unirme con el lenguaje como expectativa de mi proceso cognitivo complejo y delicado, al igual que las gaviotas y sus graznidos.
Desde ese mismo instante comprendí qué era la “poesía cerebrista”, aunque, no es todavía reconocida como corriente filosófica, se puede abordar bajo un punto de vista intenso, con una manifestación del pensamiento liada a las emociones que presenta el mundo en su extensa injusticia social y deprimente.
Si somos capaces de fusionar sensibilidad poética con una reflexión critica de nuestra sociedad, podemos entonces comprender algo mejor el sentido de una poesía nacida en los rincones del pueblo, con la interpretación filosófica basada en la relación de los poemas sociales que inundan el mundo.
Primero debemos darle una tonalidad emocional, un estado poético relacionado en el humano como individuo complejo, destructivo, conflictivo y evidentemente su oposición, es decir, –benévolo, pacífico, y sentimental–
Si analizamos la poesía como la expresión emocional de la intuición y de la palabra, entonces encontramos que nuestro sistema nervioso, (me refiero al cerebro), nos abre una perspectiva científica de análisis poético con todos los sentidos que dicho poema implica.
En mi caso, la poesía social y cerebrista es aquella que sacude de forma huracanada mi intelecto, me hace mover sentimientos en las profundidades de mis letras, con frases que surgen dando vida a la injusticia, y después se pierde en las estructuras lingüísticas inesperadas, metáforas provocadoras, y giros semánticos que a menudo obligan al lector a parar el tiempo, recubrir su mente con la página del poema y recurrir al cerebro para que el significado sea lo que el poeta escribe, a saber; –Una poesía que no solo se lee, se siente sino que además se descifra con emoción y sensibilidad–.
Después, hay que pensar desde una perspectiva científica y analítica.
–¿Tienen algo en común? –Sí. La capacidad de explorar lo más hondo de la experiencia humana. Y si, además, se lleva la poesía al escenario, se abre un espacio en el que las emociones, los sentidos y la cognición se entrelazan y revelan cómo nuestras mentes perciben y procesan el arte.
Estos escalofríos emocionales son la separación del corazón y del alma, uno anticipa y otro constata.
–¿Por qué? –porque el cerebro espera palabra a palabra, entonces genera una actividad neuronal tan sensible que solo los poetas son capaces de comprender en su más vasto territorio emocional.
Según Heidegger, “la poesía es el lugar donde el ser humano revela toda la sapiencia que encierra nuestro mundo”.
El lenguaje poético no solo embellece sino también desvela verdades ontológicas profundas. La filosofía a veces aparece opuesta porque puede crear una ambigüedad entre le discordia y la tensión creativa
El poemario con diversos recursos puede comprobar como la escena enriquece la comprensión de los versos, pude experimentar cómo el cerebro reacciona y se transforma a través de la palabra y el movimiento poético.
Me atrevo a calificar al cerebro humano de «poeta». Constantemente crea conexiones, interpreta símbolos y transforma la realidad a través de narrativas personales y culturales.
Así es como a veces, constatamos que la forma de leer una poesía es diferente según el lector. Los poetas utilizan el cerebro para adornas sus entonaciones, de esta forma desafía la lógica y hace un llamado al mensaje que cada poema intenta sembrar en la sociedad del olvido.
Para acabar, simplemente deciros, estimados amigos poetas del mundo, que la estética emocional empuja a la intelectualidad, por tanto, se convierte en “cerebrista” y después traspasa el desafío explorando cada situación de forma social. Si conjugamos ambos, tenemos: Poesía Social, combinada con el orden “cerebrista”. Una especie de resonancia emocional y cognitiva que cada uno de nosotros podemos plasmar en un papiro virgen, donde las frases recobran vida. De esta forma, damos existencia a un ritmo y utilizamos nuestras letras esparcidas en acuerdo con la neurociencia.
Gracias a todos por leerme. La poesía tiene un ritmo propio, y el ritmo, de acuerdo con la neurociencia, tiene un impacto significativo en el cerebro.
¡Por eso somos humanos!
- Ejemplos de poetas “cerebristas” que jugaban con la neurociencia a través de sus poemas serian:
ANTONIO MACHADO, – CESAR VALLEJO (peruano)No he visto ni una flor en cementerio, en tan alegre precesión de luces, perdóname Señor, qué poco he muerto
MARÍA ZAMBRANO (Habla una piedra o el Mar) – SALOME UREÑA, Poemas y Cantos
LAS CALLES DEL PUEBLO LLORAN, de Juan Martinez Luque
Las calles del pueblo lloran.
No hay postales que se atrevan
A dar por vida una historia
O por muerta la memoria
Ando descalzo en la acera.
Salto los charcos de agua,
no hay zapatos ni sandalias
Que mi camino resguarde.
Y en las dunas del desierto
al viento le doy la mano.
Quiero llegar al oasis,
Paso a paso solitario
Allí, llegué día de invierno.
Allí encontré una granada.
Brillaba roja de fuerza,
como sangre, tierra amada
Incluso en dunas lejanas,
había un brujo disfrazado.
Sus promesas en el aire.
Mentiras, todos callados.
Alguien gritó en berebere,
no es de aquí, tierra y trabajo.
Viene del mundo maldito,
del charco, del otro lado.
Vestía corbata de lujo.
Soy salvador de este oasis.
Los dátiles nos los roban,
A otras tierras alejadas
Eran caprichos, palacios.
Cerrados con mil soldados
senadores despiadados,
en el oasis lejano.
Gente del Sahel ardiente,
atrapados en el mar.
Barcazas que lleva gente,
y la muerte por detrás.
Mi voz grita en el desierto.
Mi mente escribe en el aire.
Dibujo nubes y sueños,
en papiros de tormento
¡Todo es triste, todo es tardo!
Paso a paso, lentamente.
El barco le sigue al viento,
en las olas del tormento
Al llegar a costa firme.
Allá ni duna ni arena.
Dátiles del gran oasis,
a cambio de una fort
Lloro por mi tierra libre
sin mantas, quedo dormido
y cortan ramas al árbol
donde destruyen mi nido.
***
CANTO A UN HOMBRE ABANDONADO
Porque no voy a la iglesia, me cuentan que soy malvado.
Porque no lloro al madero, ni al cristo crucificado,
dicen que no soy cristiano, soy cordero extraviado.
Yo no abracé ni a la envidia, ni al odio, ni a estampa alguna.
Yo solo soy un humano que viaja con la mochila a la espalda,
con mis penas, mis zapatos y mis dedos mal curados.
Solo soy hombre que llora escondido en los abetos.
En las esquinas del mundo, bajo la noche sin nombre.
Camino triste y sin rumbo, con paso de sombra a sombra.
En mis ojos hay tristeza y en el camino, un hambriento.
Pasaron ricos, el clero, condes y gente de mil pecunios,
y ninguno dio la mano al pobre desesperado.
Cogí el pan de mi mochila, corté dos justas mitades,
Una para aquel hambriento que yo le llamé; hermano.
Comí la otra con ganas, justo sentado a su lado.
Porque no hay gesto más digno, ni más alto y verdadero,
que dar sustento al que aclama, sin esperar nada entero.
La iglesia y sus protocolos, perdió la fe y la ciencia.
Llenan ricas catedrales, son cristianos sin conciencia.
Porque el pobre y su mochila están cargadas de pena.
Yo camino en solitario, sin trompetas y sin gloria,
pero mi alma invisible entre senderos y piedras,
Lleva siempre dos mitades y una es para mi hermano
Porque al hambriento yo asisto mientras le extiendo mi mano.
Correo electrónico: jmltransito@gmail.comç
(D.A.E.E.). (Diplomado Altos Estudios Económicos en Francia) Economía y capacidad en Derecho.
Profesor en C.S. en Francia.
Profesor UNIVERSIDADES de Santo Domingo.
Profesor de Gerencia Deportiva (Coordinador del curso en la UNEV- Universidad Evangélica).
Profesor en UPID (Universidad Sicológica de Santo Domingo),
Curso de Geopolítica en El Ministerios de Defensa.
(Alta Escuela de Formación Graduados Militares).
Profesor en La Romana (R.D.) -ALIANZA JUVENIL
Profesor, coordinador (cursos propios) de Narrativa
Creativa en varios centros pedagógicos de Santo Domingo.)
Curso en el Centro Pedagógico de San Cristóbal de R.D.)
Narrativa Creativa, I – II
Curso Narrativa Creativa I, II, III en EDITORIAL
SANTUARIO. (R.D.)
Curso Superior de Técnico de Turismo en CENTU.
Tertuliano en varias cadenas de T.V.
Crítico literario en varios periódicos de tirada nacional en República Dominicana, Miami, Puerto Rico y España.
Corrector de libros. Entre ellos tres premios “Nacional de Narrativa en R.D.”
Auditor de Concursos Literarios.
Poeta y Escritor.
Droga y Corrupción – Tres Noches de Caos y violencia en Catandia –(Este bajo seudónimo) La Sotana del Crimen (Narrativa). Los tres libros basados en hechos reales.
Poemas varios reconocidos como Poetas del Mundo, etc.
Escritor: Pertenezco al grupo de escritores. Taller de Narradores de Santo Domingo (RD

