Este sábado, la T‑Mobile Arena de Las Vegas, Nevada, se llenó hasta la última localidad. En el centro del cuadrilátero, dos boxeadores de raíces mexicanas —Gilberto “Zurdo” Ramírez, de Mazatlán, y David “El Monstruo” Benavidez, nacido en Estados Unidos pero de padre mexicano— disputaban los títulos de peso crucero de dos organismos distintos. Toda la cartelera previa consistió en combates de mexicano contra mexicano, como parte del tradicional fin de semana de pugilismo que cada año celebra el Cinco de Mayo en territorio estadounidense.
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