Saif Abukeshek, el español retenido por Israel tras asaltar 22 barcos de la flotilla con ayuda a Gaza, no tenía intención de llegar a Gaza con la Global Sumud Flotilla. Iba en un barco observador y como hizo el año pasado, cuando desempeñó funciones logísticas en puertos de Túnez, Sicilia y Creta, preveía tomar todas las cautelas y evitar aproximarse a aguas israelíes, consciente del peligro que acarreaba su origen palestino: nació en el campo de refugiados de Askar, en Nablús. El asalto de las fuerzas militares israelíes cerca de la costa griega, pero en aguas internacionales, fue toda una “sorpresa”, según explica su esposa Salli Issa en una llamada telefónica con EL PAÍS. “Se trata de una actividad legal que realiza una organización civil, no tiene ningún sentido lo que ha pasado”, reivindica sobre la ilegalidad con la que ha actuado el Ejército de Israel.
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