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EL DIA QUE LOS MUERTOS DE CHICAGO LE DIERON LA VUELTA AL MUNDO (MENOS A LOS GRINGOS)

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-El día que los muertos de Chicago le dieron la vuelta al mundo (menos a los gringos)-

Por redacción TeclaLibre

Mientras en Madrid, en Roma, en La Habana y hasta en la lejana Moscú los trabajadores bajan a las plazas con banderas rojas y discursos encendidos, en el Alto Manhattan o en la soleada Miami la vida transcurre como si nada. Allá, el 1 de mayo es un martes cualquiera. Aquí, en cambio, en esta media isla caribeña que nunca se queda fuera de nada, el feriado se respira, aunque a veces lo corran para el lunes.

Pero, ¿cómo es posible que una fecha nacida en Estados Unidos sea hoy ignorada por sus propios padres?

Para entenderlo hay que viajar a Chicago, finales del siglo XIX. No a los rascacielos relucientes ni a las costras de pizza, sino a las fábricas humeantes donde los obreros —muchos de ellos inmigrantes recién llegados— se dejaban los huesos durante 12, 14 o hasta 18 horas diarias. La consigna era simple: “ocho horas para trabajar, ocho para descansar, ocho para la casa”. Parece sencillo, pero entonces era casi subversivo.

El 1 de mayo de 1886, más de 300 mil trabajadores salieron a las calles del país entero. Pero fue en Chicago donde la historia se puso más brava. El 4 de mayo, en la plaza de Haymarket, alguien —nadie sabe a ciencia cierta quién— lanzó una bomba contra la policía. La represión fue brutal. Detuvieron a decenas de líderes obreros, a varios los condenaron a muerte. Fueron los llamados Mártires de Chicago. Nunca se demostró que ellos lanzaran la bomba, pero la furia del sistema necesitaba ejemplos.

Años después, en 1889, la Segunda Internacional —un congreso socialista de aquellos que ponía nerviosos a los dueños del capital— declaró el 1 de mayo como el Día Internacional de los Trabajadores. En homenaje a aquellos hombres ahorcados en Chicago.

Y aquí viene la paradoja más retorcida de la historia laboral: el mundo entero adoptó la fecha, pero el país donde ocurrió la masacre dijo “no, gracias”.

Estados Unidos ya tenía su Labor Day desde 1882, una celebración más bien apacible que caía en septiembre. Pero cuando el presidente Grover Cleveland (que para entonces ya cargaba fama de poco amigo de los huelguistas) vio que el 1 de mayo se asociaba a esos mártires y al socialismo incipiente, tomó una decisión de hierro: en 1894 convirtió el primer lunes de septiembre en feriado federal oficial y enterró cualquier intento de celebrar el Primero de Mayo.

La Guerra Fría terminó de sellar el divorcio. Para el establishment norteamericano, el 1 de mayo era cosa comunista, cosa de la Plaza Roja y de los desfiles militares soviéticos. Y si algo detesta el tío Sam es parecerse a sus enemigos.

Mientras tanto, en República Dominicana el 1 de mayo llegó con las luchas de los gremios de panaderos santiagueros, de los cañeros y de los obreros de la zona franca. Hoy es feriado, aunque la Ley 139-97 permite correrlo para crear fines de semanas largos —ay, el turismo y los puentes—. Pero la fecha sigue ahí, en el calendario rojo de la Ñoñómetro nacional, como un recordatorio de que alguien sudó para ganar las 8 horas.

Así que esta es la ironía final: cada 1 de mayo, cuando en la Pedro Clisante de Sosúa un turista toma una cerveza y en el parque Independencia algún sindicalista levanta la voz, los trabajadores del mundo celebran la lucha de unos obreros de Chicago. Estados Unidos, en cambio, prefiere mirar al pasado con vergüenza y al presente con un Labor Day sin mártires. Como si quisieran borrar de la memoria que el fuego de la justicia también se enciende en casa.

Desde esta trinchera caribeña, con asueto corrido o no, hay una verdad que no se negocia: el 1 de mayo es de los currelantes, y su sangre no caduca.

En República Dominicana refleja el tránsito de una exigencia de derechos fundamentales a una conmemoración formal, desdibujada por los intereses económicos y productivos. Es la historia de cómo un día de lucha se convirtió, en gran medida, en un día de asueto.

-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-

rodriguezsluism9@gmail.com     https://teclalibremultimedios.com/category/portada

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