270 drones y 10 misiles sobre Ucrania tras la cumbre en Washington
Redaccion de Teclalibre
Horas después de que en la Casa Blanca se celebrara una reunión a tres bandas —Donald Trump, Volodímir Zelenski y varios líderes europeos— Rusia lanzó uno de los ataques más intensos del mes contra territorio ucraniano. Durante la noche, un enjambre de 270 drones y 10 misiles golpeó diversas infraestructuras, provocando cortes eléctricos en al menos dos regiones.
La ofensiva aérea se produjo como telón de fondo de la frenética diplomacia desplegada en Washington, donde Trump intentó posicionarse como el gran árbitro del conflicto. El mandatario estadounidense se sentó junto a Zelenski y una delegación de peso de la Unión Europea, en busca de una “fórmula de paz” que aún parece esquiva.
Entre los presentes estuvieron el primer ministro británico, Keir Starmer; el presidente francés, Emmanuel Macron; el canciller alemán, Friedrich Merz; la primera ministra italiana, Giorgia Meloni; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Todos llegaron a Washington para escuchar de primera mano lo que Trump había discutido el viernes en Alaska con el presidente ruso, Vladimir Putin.
Según el propio Trump, aquella cita no alcanzó un alto el fuego, pero sí abrió espacio para lo que llama “avances” hacia una negociación directa entre Kiev y Moscú.
La paradoja es evidente: mientras en los salones alfombrados de la Casa Blanca se habla de acuerdos y de fórmulas de seguridad para Europa, en las ciudades ucranianas siguen cayendo drones explosivos y misiles de crucero. El Kremlin no pierde oportunidad de recordar que su presión militar es el comodín de cualquier futura negociación.
Trump, por su parte, insiste en que la solución pasa por una reunión cara a cara entre Zelenski y Putin, algo que tanto europeos como ucranianos observan con cautela. Después de todo, para Moscú un “diálogo directo” es sinónimo de imponer condiciones.
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