Por Plinio De Oleo
La prensa hoy se hace eco del caso Narcisazo y aún esperamos justicia, familiares y amigos.
Narciso González Medina, profesor de la UASD, periodista de palabra dura. Lo desaparecieron el 26 de mayo del 94. ¿Por qué? Por decir la verdad: denunció el fraude de Balaguer y señaló a los jefes de la Policía, el Ejército y la Fuerza Aérea.
Narcisazo no empezó su lucha en el 94. Durante los 12 años de Balaguer fue voz de los presos políticos y los perseguidos. Defendió a los obreros, a los estudiantes, a los que la maquinaria balaguerista quería silenciar. Su pluma y su cátedra eran trinchera.
Horas antes de su apresamiento encabezó un acto en la UASD. Ahí, de frente, denunció el fraude electoral contra José Francisco Peña Gómez y el PRD, amplio favorito para ganar esas elecciones. Lo dijo sin miedo: se estaban robando la voluntad del pueblo.
La Corte Interamericana ya condenó al Estado dominicano: lo tuvieron bajo custodia militar, lo maltrataron… y 30 años después no hay un preso ni sabemos dónde está.
Y ojo: la prensa lo dijo claro desde el principio. En ese operativo participaron altos oficiales y caliés de Balaguer. De esos que hoy, como dice el pueblo en la calle, siguen extorsionando e interviniendo teléfonos.
Narcisazo no es historia pasada. Es una deuda viva con la democracia dominicana. Mientras no haya verdad, mientras no haya responsables, aquí no la vamos a dejar morir.

