¿Memorando o tratado disfrazado?
Santo Domingo.- Lo que el Gobierno dominicano presenta como un simple «memorando de entendimiento» con los Estados Unidos podría ser, en realidad, mucho más que un documento administrativo. Al menos así lo entiende el Instituto Duartiano, que este jueves levantó la voz para advertir que el acuerdo suscrito recientemente para permitir el ingreso temporal al país de ciudadanos de terceros Estados compromete aspectos sensibles de la soberanía nacional y debió pasar previamente por el Congreso Nacional.
La advertencia no proviene de un actor cualquiera. La formuló Wilson Gómez Ramírez, presidente del Instituto Duartiano y exjuez del Tribunal Constitucional, quien sostuvo que detrás de la palabra «memorando» podrían esconderse obligaciones bilaterales de gran alcance que comprometen al Estado dominicano más allá de lo que se ha explicado públicamente.
La pregunta que deja flotando el jurista es inquietante: ¿se está utilizando una figura administrativa para evitar el escrutinio político y constitucional que exige un tratado internacional?
Según Gómez Ramírez, el convenio implica que la República Dominicana acepte en su territorio a ciudadanos procedentes de otros países, una responsabilidad que, a su juicio, no puede asumirse mediante acuerdos de escritorio ni mediante interpretaciones flexibles de la ley.
Para el dirigente duartiano, cuando un compromiso internacional crea obligaciones permanentes, genera responsabilidades recíprocas y afecta aspectos vinculados al control migratorio y territorial, deja de ser un simple memorando para convertirse en un instrumento que requiere la aprobación del Congreso, tal como establece la Constitución.
La declaración fue realizada durante una solemne ofrenda floral en el Altar de la Patria, organizada con motivo del 162 aniversario del fallecimiento del prócer Ramón Matías Mella.
Sin embargo, más allá de los homenajes históricos, el escenario sirvió para colocar sobre la mesa un debate que podría cobrar fuerza en los próximos días: ¿hasta dónde puede llegar el Poder Ejecutivo en la firma de acuerdos internacionales sin la participación del Poder Legislativo?
Mella y la defensa de la soberanía
Durante el acto, Gómez Ramírez destacó las virtudes patrióticas de Ramón Matías Mella, resaltando su valor, disciplina y compromiso con la independencia nacional.
Recordó especialmente el célebre trabucazo de la Puerta de la Misericordia, aquel disparo que en febrero de 1844 anunció que había llegado la hora de romper definitivamente los vínculos con la dominación extranjera y proclamar la República.
La evocación histórica pareció tener un simbolismo inevitable. Mientras se honraba a uno de los fundadores de la nación, el Instituto Duartiano aprovechaba para lanzar una advertencia contemporánea: la soberanía no solo se defiende con armas, sino también vigilando cuidadosamente los compromisos internacionales que asume el Estado.
Y es precisamente ahí donde se encuentra el núcleo de la controversia.
Porque si el acuerdo es apenas un memorando administrativo, como sostienen sus defensores, el procedimiento seguido sería suficiente. Pero si realmente crea obligaciones jurídicas de largo alcance para el país, entonces la discusión apenas comienza.
Y cuando el tema involucra migración, territorio y soberanía, la historia dominicana demuestra que pocas cuestiones despiertan sensibilidades tan profundas como esas.
-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-
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