Lo que en principio parecía la triste muerte por causas naturales de una popular política británica de 78 años, Ann Widdecombe, lleva camino de convertirse en un misterio que podría haber salido de la máquina de escribir de Agatha Christie. La policía de Devon y Cornualles, que cubre esos dos condados del suroeste de Inglaterra, ha anunciado este viernes que investiga la muerte de la diputada conservadora (que hasta hoy militaba en el partido Reform UK, de Nigel Farage) como un posible asesinato.
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