Rusia no tiene reparos en ensañarse con la historia, la cultura y el legado soviético con tal de castigar a Ucrania. No lo consideran pegarse un tiro en el pie 35 años después de la desmembración de la URSS, y enfrascadas, como están sus tropas, en la invasión militar del país vecino. En efecto, la historia da muchas vueltas y transcurre por innumerables e intrincados meandros. Un ejemplo de ello es el bombardeo sufrido el 15 de junio por los estudios de cine que llevan el nombre de Aleksandr Dovzhenko (1894-1956), ubicados en Kiev y los más importantes de Ucrania. Unas instalaciones que serán centenarias en 2027 y donde el director español Juan Antonio Bardem (Madrid, 1922-2002) rodó en 1982 La advertencia.
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