Conocí personalmente a Don Virgilio López Azuan, en Cayoletras al Mar en la Perla del Sur, la hermosa ciudad de Barahona y nos obsequia su poemario «Paraísos del cuerpo, la mirada y los asombros (poesía prosada)» procedo a leerlo y me quedo extasiada con las múltiples miradas que la voz poética es capaz de hacer:
El poemario consta de cuatro capítulos:
I. Paraísos del cuerpo
II. Paraíso profundo de la mirada
III. Breve estación del paraíso
IV. Paraísos de asombros y asombrados
Bernardo Silfa Bor hace una critica del poemario ‘Desde los paraísos del cuerpo, las miradas y los asombros,
‘Por la mirada entran los centuriones, las torturas y los impuestos del Cesar’, ‘la mirada imagina. Sueña. Y soñara siempre en un haz de luz’
‘LA MIRADA CARGA UNA PENA, una
alegría, una fiesta. Carga un fardo de
muñecas de trapo, unos perros sin dueños.
Tiene sus paraísos y sus infiernos. Esta
llena de huesos, de sangre, del holocausto
de Hitler en los campos de concentración,
memoria horrenda.
La mirada nunca pasa, siempre se queda
con el caminante. El caminante tiene a
Machado. Machado tiene al poeta y los
alpistes de la gloria.
Tiene la insólita manera de sentirnos
ángeles y demonios en el eterno azul, en las
huellas del paraíso.
Somos caminantes, con golpes, versos;
polvos que vuelan en torbellinos de dudas.
Vengan las voces de los otros cantos, en los
ecos de las montañas.
La mirada lleva una carga de emociones y recuerdos: alegría, pena, fiesta. Es un peso que contiene muñecas de trapo, perros sin dueño, paraísos y infiernos. Está marcada por la historia de horror del Holocausto y la memoria de Hitler en los campos de concentración. La mirada no pasa, se queda con quien camina, conectado con Machado, el poeta
«Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino
sino estelas en la mar.»
Nos muestra que somos seres que sienten tanto ángeles como demonios en un cielo infinito, dejando huellas en el paraíso. Como caminantes, llevamos heridas, versos y dudas, y en los ecos de las montañas escuchamos las voces de otros cantos.
EN LA MIRADA SE PIERDEN LOS DÍAS,
los ladrones de la noche y los humos de un
poeta apostado en una esquina, recordando
sus canciones.
Desde los balcones se ve la vida sin los
sentidos, sin los antiguos comunes del
olvido. Se despiertan las pupilas, archivadas
de semáforos, con las nubes que vuelan en
los cielos de la vaguedad.
Se habitan cabañas de olvidos, telarañas
tejidas en la memoria, en las minifaldas, en
los techos llenos de sol y nubes.
La mirada tiene amores que matan, que sin
querer te matan tres veces cuando cae la
tarde.
Te matan esos amores que vienen llorando,
con los sueños de febrero, aquellos,
abandonados en los columpios del alma.
Mueres al final del arcoiris, cuando se
tuerce la pasión desgranada de esta lluvia
y estos inviernos.
Entonces borra las cicatrices alojadas
en las almas y las horas, en la carne del
orgullo, en la piedad de una mujer que se
fue para olvidar.
El poema reflexiona sobre la fugacidad del tiempo y la intensidad de los sentimientos. Se habitan recuerdos y olvidos en cabañas, telarañas de memoria en lo cotidiano. La mirada alberga amores peligrosos que, sin querer, matan varias veces al caer la tarde, aquellos que lloran con sueños abandonados en el alma. Al final del arcoíris, en medio de lluvias e inviernos, se muere y se borran las cicatrices del orgullo, la carne y la piedad, en un intento de olvidar y seguir adelante.
Otras miradas del poeta Lopez Azuan dedicados a la mirada: ‘La mirada es esa muchacha que mata las ansias de morir..’ ‘A la mirada le sobran motivos, para sentarse en las ventanas y contemplar…’ ‘Los ojos son faroles encendidos…’ ‘La mirada es ese beso prohibido’ ‘La mirada te regala un martes cualquiera para ver al sol zambullirse en el mar…’ ‘La mirada…construye a los poetas’ ‘A veces, la mirada es una paloma furtiva, en el alumbrado del parque’ ‘La mirada viene a tu encuentro…es tierna y violenta…’ ‘La mirada viene del mar con los ojos llenos de sal, con musgos y algas, borracha con el alcohol de los pescadores, viene con la sombra de la luna tras la nube, con su carga de tormentas. Viene con un sueño de peces lejanos…viene llena de versos, de flores y primaveras de la vida.. ‘Todo Mundo cabe en la mirada’ ‘Por la mirada pasa la soledad’ ‘Traiganme la vida en la mirada’ preciosas metáforas, búsquedas, el poeta clama ‘traiganme los rios interminables, los ojos verdes, con su magia, con sus sueños, traiganme una amalgama de rosas, …’ son XXIX Miradas que todas nos llevan al Nirvana de los sueños, las ansias, ilusiones, esperanzas…


