Luego de que el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegset, declarara semanas atrás desde Panamá que su país busca despejar la influencia de China en lo que llamó su «patio trasero», se profundiza la crisis en la mitad de la región. Los trabajadores del país rechazan la presencia de EE. UU. a la vez que mantienen otras demandas. A pesar de las amenazas empresariales y la represión estatal, los sindicatos impulsan una huelga que paraliza diversos sectores.
Panamá sigue semiparalizada por huelgas de docentes y trabajadores bananeros
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