Operación Imeri: ¿Rescate imposible o cortina de humo diplomática?
Por TeclaLibre Digital
El medio especializado en defensa DefesaNet sacudió la agenda latinoamericana con un relato digno de novela de espionaje: Brasil habría planificado una operación clandestina para “extraer” a Nicolás Maduro ante un eventual golpe militar de Estados Unidos en el Caribe sur.
La llamada “Operación Imeri”, según el artículo firmado por Felipe González Saraiva da Rocha, se alimenta de “susurros” en Itamaraty y de una supuesta reunión en Bogotá los días 21 y 22 de agosto entre los cancilleres de Venezuela y Brasil. El Ministerio de Defensa brasileño lo negó de plano: “No hay ningún plan u operación en curso o en elaboración en los términos mencionados”. Pero el solo rumor es dinamita política en vísperas de las elecciones de 2026.
Lula parece situado entre el silencio de Trump y el abrazo chavista
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva no oculta su incomodidad: tras imponer un arancel del 50 % a EE. UU. por la persecución judicial a Jair Bolsonaro, la administración Trump cerró cualquier vía de comunicación con Brasil. El propio Lula lo reveló: “Hasta ahora no conseguimos hablar con nadie en Estados Unidos. Hay cero respuesta del otro lado. Es una falta de seriedad en la relación con Brasil”.
Así, mientras Caracas busca oxígeno en medio del despliegue naval estadounidense, Brasil queda atrapado en una narrativa envenenada: ni socio confiable para Trump, ni distancia suficiente para evitar que lo tilden de aliado incómodo del chavismo.
¿Rescate militar o globo de ensayo?
¿Es viable que Brasil organice un operativo para refugiar a Maduro? La respuesta práctica es no: la logística sería un suicidio diplomático, con fronteras vigiladas, inteligencia estadounidense atenta y una opinión pública brasileña reacia a aventuras militares externas.
Lo más probable es que la “Operación Imeri” sea un globo de ensayo político, útil para: Medir la reacción de Washington; mandar un guiño a Caracas; o probar la resistencia de la oposición interna brasileña.
Mientras tanto, Trump se proyecta como emperador planetario. Amenaza con buques frente a Venezuela, aumenta las sanciones y desdeña a Lula con un silencio calculado. El brasileño lo sintetizó: “Estados Unidos actúa como si fuera el emperador del planeta”.
Conclusión TeclaLibre
La “Operación Imeri” parece más mito que plan, más cortina de humo que estrategia real. Sin embargo, revela un dato clave: Lula sigue siendo el punto de equilibrio en la región, capaz de tender puentes, contener a Caracas y, al mismo tiempo, marcar límites frente a Washington.
Si algo demuestra este episodio, es que Brasil bajo Lula no es satélite de nadie: juega su propio ajedrez en medio de dos gigantes que pretenden imponer las reglas.
rodriguezsluism9@gmail.com https://teclalibremultimedios.com/category/portada/

