Carlos Marquez/
EDITORIAL
La crisis venezolana ha entrado en una fase peligrosamente dual; mientras una mano despliega buques de guerra y ejecuta ataques letales en el Caribe, la otra —representada por la diplomacia regional— ofrece una hoja de ruta para la paz.
Teclalibre Multimedios condena la escalada militar y respalda la única vía moralmente aceptable, que es la negociación establecida en la diplomacia competitiva.
El despliegue de naves de guerra estadounidenses bajo la bandera de la «lucha contra el narcotráfico» no es una operación de seguridad; es una clara demostración de fuerza y toda una estrategia de intimidación contra el cuestionado régimen de Nicolás Maduro. Y lo peor y sombría es la tragedia que proyectan esos nefastos acontecimientos en el continente de paz, donde el Caribe juega y ha jugado un rol estelar.
Los ataques misilisticos estadounidenses a pequeñas embarcaciones han dejado más de 80 fallecidos sentando un lastimoso precedente de confrontación desigual que solo traerá a Iberoamérica la desgraciada inestabilidad, destrucción y pobreza que atestiguamos en otras latitudes.
El liderazgo regional y, en gran medida, el actual gobierno de Venezuela debe evitar a todo coste que la presente crisis siga escalando.
Si bien Teclalibre Multimedios condena la intervención militar y la violación de la soberanía, creemos que la responsabilidad de desactivación de esa escalada recae de forma urgente en el gobierno de Nicolaas Maduro y, por qué no, de la oposición.
En tanto, el presidente Maduro y su entorno deben entender la gravedad de las acciones ordenadas por el presidente Donald Trump, por lo que deben aplicar tácticas y estrategias urgentes y efectivas para neutralizar el pretexto justificativo de la injerencia directa en Venezuela.
La presencia militar externa no es solo un show mediático, sino una amenaza real que puede desencadenar que nuestra Venezuela se vuelva otro escenario luctuoso
Ésa realidad obliga a quienes gobiernan alli a acoger la propuesta de Gustavo Petro, para un «gobierno de transición compartido».
Debe ser un acuerdo político interno creíble, que brinde esperanza de futuro a los venezolanos y desmonte la narrativa de la crisis humanitaria y política; es el único escudo verdadero contra cualquier intervención extranjera.
Frente al sonido perturbador de los tambores de guerra, la propuesta de Gustavo Petro a favor de un «gobierno de transición compartido» es el camino más viable para una solución diplomática.
Teclalibre Multimedios entiende que, por encima de las ambiciones personales y de grupos en los gobiernos, la estabilidad regional debe ser la guía y, esa guía nos indica que la lógica de un radicalismo de victoria total o el exterminio, en nada beneficia a los pueblos, como el venezolano, digno de dicha y de felicidad.
Insistimos, el gobierno de la patria de Bolívar esta llamado a detener, sin titubeo los tormentosos tambores de guerra acogiendo la atinada propuesta de Gustavo Petro y, desinflando, por ende, el globo vergonzante de otra intervención militar estadounidense en nuestro continente.
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@Carlos5Marquez /

