InicioIBEROAMERICAJUSTICIA A PASO DE TORTUGA (CON LENTES OSCUROS Y REPOSO MÉDICO)

JUSTICIA A PASO DE TORTUGA (CON LENTES OSCUROS Y REPOSO MÉDICO)

-

-¿Hacia la extinción? El peligroso juego del reloj en el caso Jean Alain-

Lo que comenzó en la medianoche del 29 de junio de 2021 como un terremoto institucional —el arresto de un ex procurador por su sucesora— se ha transformado, cinco años después, en una gincana procesal que pone a prueba la paciencia del sistema judicial dominicano y la memoria del soberano.

El caso contra Jean Alain Rodríguez y su presunta red de estafa al Estado (estimada en más de RD$6,000 millones) no solo es récord por sus 12,247 páginas de expediente, sino por una estadística más alarmante: la capacidad infinita de suspender el reloj de la justicia.

La reciente suspensión por una conjuntivitis del imputado Javier Forteza Ibarra es apenas la punta del iceberg. El historial es de antología, con un juicio de Fondo (desde junio 2024) y 8 prórrogas en menos de un año, mientras en la etapa preliminar se registra un insólito conteo de 94 aplazamientos.

Mientras el titular de la PEPCA, Wilson Camacho, fustiga a la defensa acusándolos de «reciclar incidentes» para evadir la condena, el bando de Jean Alain juega al desgaste. La advertencia de su abogado, Carlos Balcácer, sobre lanzar «incidentes nunca oídos», suena menos a estrategia legal y más a una amenaza de parálisis total.

El verdadero peligro de esta odisea no es solo el gasto administrativo que denuncian las juezas del Segundo Tribunal Colegiado, sino el Artículo 148 de la Ley 10-15.

La normativa dominicana establece límites para la duración máxima del proceso (generalmente 3 o 4 años según la complejidad). Si el caso Medusa sigue «chapoteando» en suspensiones por salud, falta de notificación o reposiciones de defensa, corre el riesgo de que la acción penal se extinga.

Para la opinión pública, esto sería el equivalente a un «Home Run» de la impunidad en el último inning. Si el proceso muere por vencimiento de plazos y no por una sentencia (condenatoria o absolutoria), el costo político para la gestión de Miriam Germán sería incalculable.

Parte del problema radica en la megalomanía procesal. Presentar un expediente de 12,000 páginas con 18 imputados y cientos de testigos es un arma de doble filo.

A favor: Demuestra una investigación exhaustiva.

En contra: Crea un monstruo burocrático difícil de manejar. Cada vez que a uno de los 18 imputados le da gripe, se le muere un familiar o cambia de abogado, el proceso se detiene para todos.

No olvidemos que Jean Alain ya logró variar su medida de coerción de prisión preventiva a arresto domiciliario y, posteriormente, obtuvo libertad de tránsito con brazalete electrónico. Cada paso fuera de Najayo ha sido una pequeña victoria moral para su defensa, que busca proyectar la imagen de una «persecución política» más que una investigación técnica.

La Operación Medusa se encuentra en una encrucijada ética y jurídica. Si el tribunal no impone un calendario de hierro y limita los incidentes dilatorios, el caso pasará a la historia no como el hito contra la corrupción que prometió ser, sino como el ejemplo perfecto de cómo el tecnicismo procesal puede derrotar a la verdad.

En República Dominicana, parece que es más fácil ganar un Clásico Mundial de Béisbol que leer 12,000 páginas frente a un juez sin que a alguien le dé conjuntivitis.

-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-

rodriguezsluism9@gmail.com     https://teclalibremultimedios.com/category/portada

Related articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
3,912SeguidoresSeguir
22,800SuscriptoresSuscribirte

Latest posts