Durante más de seis décadas, la Ley del Derecho al Voto, o Voting Rights Act, de 1965, que garantizó el acceso al voto para millones de ciudadanos en Estados Unidos, fue considerada uno de los mayores logros del movimiento por los derechos civiles. Sin embargo, una reciente decisión del Tribunal Supremo ha vuelto a poner en el centro del debate hasta qué punto ese avance sigue vigente. El fallo, que limita una de sus principales herramientas legales, ha encendido alarmas sobre un posible retroceso en la representación política de comunidades históricamente marginadas.
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