-¿Paz de 15 puntos o 15 mil toneladas de dinamita? El «dominó» del Golfo no deja dormir en el Caribe-
Por: Redacción TeclaLibre
¡Vaya forma de pasar el domingo! Mientras en estas tierras caribeñas algunos intentan sacudirse el sueño con un cafecito, en el Golfo Pérsico el despertador ha sido a base de misiles. Israel y Estados Unidos han decidido que hoy era el día perfecto para «remodelar» el paisaje urbano de Teherán, y no precisamente con fines arquitectónicos.
Dice el Pentágono —con esa cara de «yo no fui» que tan bien ensayada tienen— que están mandando otros 10,000 muchachos a la zona solo por si acaso. Claro, porque nada grita más «voluntad de paz» que un despliegue de botas militares que ya parece mudanza colectiva. Mientras tanto, el amigo Steve Witkoff sigue paseando su «plan de 15 puntos» por las cancillerías, aunque a estas alturas nadie sabe si los puntos son para un acuerdo de paz o las coordenadas para el próximo bombardeo.
Es fascinante ver cómo la retórica bélica siempre tiene un diccionario aparte. Nos dicen que los ataques son «quirúrgicos», pero parece que el cirujano tiene un pulso de maraquero, porque las oficinas de prensa y las acerías iraníes también están recibiendo su «dosis de democracia».
Y del otro lado, la cosa no es más sutil. El Parlamento iraní dice que están esperando a los estadounidenses para «prenderles fuego». Una hospitalidad envidiable, sin duda. Mientras tanto, los hutíes en Yemen, que no querían quedarse fuera de la fiesta, lanzan drones como quien tira confeti en un cumpleaños, solo que este confeti explota.
Pero bajemos a la realidad de nuestra media isla, que es donde la puerca tuerce el rabo. Mientras las potencias juegan al ajedrez con piezas de uranio, aquí en la República Dominicana miramos de reojo el tablero de los precios del crudo.
Porque seamos claros: cada vez que un misil cae cerca del Estrecho de Ormuz, a nosotros nos sube la presión… y el presupuesto nacional. El gobierno de Abinader ya debe estar sacando la calculadora mágica para ver cómo estira los subsidios a los combustibles, porque con este panorama, el barril de Brent se va a poner más caro que un palco en la Serie del Caribe.
En conclusión: Entre los 15 puntos de Trump y los 15 mil kilos de explosivos de Netanyahu, el mundo parece un manicomio dirigido por los pacientes. Nosotros, desde esta tribuna de TeclaLibre, seguiremos con la lupa puesta, no sea que entre tanta «maniobra defensiva» terminen por apagarnos la luz a todos.
¡Que nos agarren confesados y con el tanque lleno!
-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-
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