Eileen Wang, la ahora exalcaldesa de Arcadia, una ciudad del área de Los Ángeles, ha renunciado a su cargo después de que fiscales federales revelaran que aceptó declararse culpable por actuar ilegalmente como agente del Gobierno de China dentro de Estados Unidos. Su salida de la alcaldía se produce poco antes de que se lleve a cabo una cumbre prevista entre el presidente Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping.
El Departamento de Justicia informó este lunes que Wang, de 58 años, operó entre finales de 2020 y 2022 un portal llamado U.S. News Center, presentado como un medio dirigido a la comunidad chinoestadounidense local. Según los fiscales, el sitio difundía contenido favorable al gobierno de la República Popular China y respondía directamente a instrucciones de funcionarios chinos.
La investigación sostiene que Wang trabajaba junto con Yaoning “Mike” Sun, un residente de California que ya se declaró culpable en 2025 de actuar como agente extranjero y actualmente cumple una condena de cuatro años de prisión.
Según el acuerdo judicial, Wang admitió que nunca notificó al fiscal general de Estados Unidos que actuaba en representación del Gobierno chino, como exige la ley federal. Los documentos también señalan que ella y Sun “recibieron y cumplieron instrucciones de funcionarios del Gobierno de la República Popular China para publicar contenido a favor de dicho país en el sitio web, y en ocasiones solicitaron la aprobación de dichos funcionarios para difundir otro tipo de contenido a favor de la República Popular China”.
Uno de los episodios citados por la fiscalía ocurrió en noviembre de 2021, cuando Wang buscaba publicar un artículo relacionado con China y Rusia. Según el expediente, la entonces funcionaria escribió: “Esto es lo que el Ministerio de Relaciones Exteriores quiere enviar”.
Las autoridades también señalaron que Wang ayudó a republicar un ensayo redactado por funcionarios chinos que negaba las acusaciones de genocidio contra la minoría uigur en la región de Xinjiang, uno de los temas más sensibles en la relación entre China y Occidente.
El caso provocó fuertes reacciones dentro del Gobierno estadounidense. El asistente del fiscal general para Seguridad Nacional, John A. Eisenberg, escribió en una declaración: “Las personas elegidas para ocupar cargos públicos en Estados Unidos deben actuar únicamente en nombre de los ciudadanos estadounidenses a quienes representan”.
Añadió además que “resulta muy preocupante que alguien que anteriormente recibía y ejecutaba instrucciones de funcionarios del Gobierno de la República Popular China ocupe ahora un cargo de confianza pública, pero lo es aún más porque esa relación con ese gobierno extranjero nunca se había revelado”.
Por su parte, Roman Rozhavsky, director asistente de la división de contrainteligencia y espionaje del FBI, afirmó: “Según sus propias palabras, Eileen Wang actuaba en secreto en beneficio del Gobierno chino”.
Wang fue elegida alcaldesa de Arcadia en 2022. La ciudad, ubicada a unos 21 kilómetros al noreste del centro de Los Ángeles, cuenta con una importante población asiático-estadounidense; cerca del 59% de sus habitantes se identifican como asiáticos, según datos de la Oficina del Censo de EE UU. Tras hacerse pública la acusación, el Ayuntamiento confirmó la renuncia inmediata de Wang y anunció que el Concejo Municipal elegirá próximamente a un nuevo alcalde.
La defensa de la exfuncionaria insistió en que las actividades investigadas no estuvieron relacionadas con sus funciones públicas. Sus abogados, Brian A. Sun y Jason Liang, aseguraron que el caso corresponde exclusivamente a “su vida personal”, específicamente a la plataforma digital que operaba junto a una persona “quien creía su prometido”.
El cargo por actuar como agente extranjero no registrado contempla una pena máxima de hasta 10 años de prisión, aunque el acuerdo judicial podría reducir la sentencia final. Será un juez federal quien determine el castigo definitivo en las próximas semanas.
El caso amenaza con alimentar aún más la desconfianza entre ambos países y reforzar las preocupaciones de Washington sobre posibles operaciones de influencia política impulsadas desde Pekín dentro de territorio estadounidense, previo a la reunión entre Trump y Jinping.

