Por: Fausto Aybar
Este domingo, 17 de mayo, el encuentro de Cerepoesía fue muy enriquecedor y de gran aprendizaje. Nos invitó a hurgar en el vasto mundo de la poesía mongola, pero dejándonos también la tarea de continuar la inmersión en el versar de una sociedad de marco referencial histórico de larga data, nómada por determinación. Es una poesía que se origina desde la oralidad, donde los chamanes transmitían de generación en generación sus grandes cantos épicos. Está enraizada en un contexto espiritual donde la naturaleza emerge como la fuente de toda creación poética; una poesía que, además, abreva de todas las civilizaciones conquistadas: el Imperio chino, el mundo islámico, el eslavo y Corea. Así lo desciframos al leer este poema de Mend-Ooyo Gombojav, referente de la poesía contemporánea de Mongolia:
EN UN REINO BRILLANTE
Cada brillante y risueña estrella tiene su historia.
Cada persona tiene una razón para haber nacido.
Cada humano es una semilla de la tierra.
Cada semilla tiene una razón para crecer.
Cada semilla tiene eternos ojos dorados.
Mi lugar está en esos ojos brillantes.
Ellos me guían hacia mis raíces,
ellos llevan tierra, montañas y agua.
Traen plantas, flores y deliciosos frutos.
Inherente a cada raíz, a cada fruto
hay una razón para crecer. Las leyendas
mantienen el mensaje, la memoria,
la enseñanza de esos ojos dorados.
Mi lugar está en ese dorado reino; existo
para siempre en el sabio mandala del tiempo.
Se trata de un poema que aborda la espiritualidad como ley uniforme de la vida, sumergido en un lenguaje poético humanista. Una poesía que no enjuicia, que solo se presenta, despojada de los juegos metafóricos del quehacer literario occidental. Es una poética de la brevedad, sugerente en el marco territorial de la memoria poética, donde el hogar común es la naturaleza, como lo expresan estos versos: “Cada humano es una semilla de la tierra”, “Cada semilla tiene una razón para crecer”. El autor no percibe a la especie humana como un ente superior, sino como un eslabón más en la creación evolutiva del todo. En verdad os digo que Cerepoesía es un espacio para construirnos desde el aprendizaje, donde los límites no existen cuando se trata de la búsqueda del lenguaje poético universal.

